domingo, 7 de febrero de 2010

Estad Quietos, Porque El es Dios

Este sermón fue predicado el domingo 18 de enero por el P.Miguel Núñez, de Iglesia Bautista Internacional (www.laibi.org), donde puedes escucharlo directamente.

ESTAD QUIETOS, PORQUE EL ES DIOS. (SALMO 46:1-11)

Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y también los montes a causa de su braveza. Selah.

Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana. Bramaron las naciones, titubearon los reinos; dio él su voz, se derritió la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah.

Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra. Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego. Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah.

Para nadie es noticia lo que ha sucedido en Haití. El mundo entero ha quedado pasmado -una vez más- ante la catástrofe.

Y cada vez que ocurren fenómenos así, uno casi puede predecir las reacciones de muchos, cristianos y no cristianos: unos cuestionan a Dios, otros le niegan, otros incluso le maldicen, otros cuestionan a cristianos al preguntar cómo es posible creer en un Dios que permite una calamidad así, otros más -cristianos- acusan a hermanos de la misma fe, porque entienden que no están haciendo “lo que les toca” en circunstancias como éstas.

Y las razones de cada grupo son diferentes: quienes cuestionan, suelen no tener idea de la revelación de Dios; los que niegan, simplemente usan la tragedia como justificación de su propio ateísmo en el cual viven. Aquellos que acusan a los hijos de Dios, muchas veces sólo revelan su propia ira ante el vivir cristiano que pone en evidencia su vivir pecaminoso. Y otros, que terminan acusando a sus propios hermanos, sólo reflejan una culpa que les ha caído encima porque han vivido mucho tiempo de espaldas a una tragedia cotidiana.

Me preocupa lo que, sin lugar a dudas, ocurrirá en unos meses: muchos sencillamente se olvidarán. Ojalá no fuéramos tan superficiales ante los sucesos del mundo, y que podamos reconocer y arrepentirnos por la apatía ante una realidad diaria. En las 72 horas anteriores al terremoto, murió de hambre el mismo número de niños que la primera cifra oficial de muertes en Haití: 50,000 niños.

Esto significa que cada cinco segundos muere de hambre un niño menor de cinco años a nivel mundial. El tsunami asiático de 2,004 dejó 280,000 muertes. El mundo vive cada diez días un tsunami de hambre del mismo tamaño.

¿DONDE ESTABAMOS ANTES?

¿Dónde estaba el mundo, dónde estábamos nosotros, antes de Haití y del tsunami, y dónde estaremos dentro de dos meses? Porque no queremos tener una respuesta emocional a un problema continuo. Cada día fallecen 25,000 niños, menores de cinco años, de los cuales 16,000 mueren de hambre. Cada día. El mundo tiene 6.7 billones de personas, produce suficientes calorías para darle 2,750 calorías diarias a cada quien, y sin embargo tantos fallecen de hambre mientras otros sufrimos de obesidad. Un billón de personas -mil millones- viven con menos de un dólar al día.

Las tragedias sirven para despertar el mundo a la realidad. Son tragedias continuas, pero nadie quiere verlas o sentirlas o afrontarlas o saber de ellas. 5,750 niños, en Africa solamente, quedan huérfanos cada 24 horas por causa del SIDA. Esto es un niño cada 15 segundos, y cada 2.2 minutos uno de estos huérfanos se “gradúa” de su programa en el orfelinato, porque ya no lo pueden sostener.

Toda la Creación gime con dolores del parto hasta el día de su Redención. Y así debiéramos vivir, con dolor cada día al darnos cuenta de la realidad del mundo.

¿Cuál es el consejo de Dios? ¿Cómo reaccionar? El salmo 46 nos ayuda a entender no la realidad del mundo, sino cómo debiéramos vivir.

EL CONSEJO DE DIOS (Salmo 46)

El salmista comienza y termina en Dios. E igual nosotros, comenzamos con Dios -cuando nos da vida- y terminamos con él -cuando la demanda. ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? [o una hora al curso de su vida] (Mateo 6:27). El salmista proclama que Dios es refugio, fortaleza y baluarte: podemos vivir confiadamente en esta realidad, porque El quita y El da, bendito sea Su nombre. Y si Dios no lo es para ti en medio de la tragedia, entonces acusas, te angustia, desesperas, te llenas de ira, no sabes qué hacer.

Hay proporción directa entre la intensidad de la reacción en medio de la tragedia y el grado de conocimiento personal del Dios de la Biblia.

Refugio. Lugar donde nos guarecemos cuando nos sentimos en dificultad o peligro, la vida en riesgo; no es lugar que evita los riesgos, sino un lugar al cual acudimos por causa de los peligros. El salmista dice “Dios es mi refugio.”

Fortaleza. No es algo militar, sino la fuerza que levanta, sostiene, empuja, anima, cuando no podemos hacerlo. El salmista dice “conozco a Dios de esa manera.”

Baluarte. Idea de protección, de fortaleza militar, donde puedo descansar porque Dios es mi defensor.

Observa cómo el salmista une los versos 1 y 2: por tanto, no temeremos. Si temo, si tengo miedo, esto guarda relación directa con mi grado de conocimiento e intimidad de Dios y sus diferentes atributos. Luego conocemos a Dios como Proveedor, y no le conocemos como Soberano, en absoluto control de cada aspecto de nuestras vidas.

Luego Dios quiere que las cosas no nos salgan tan bien, para que experimentemos Su suficiencia -en especial cuando no sabemos qué hacer ni tenemos cómo hacerlo. Lamentablemente, el conocimiento luego es sólo cerebral, no llega al corazón.

John Wesley relata que al regresar a Inglaterra luego de predicar en Georgia a personas incrédulas, en medio de una tormenta pensó que el barco se hundía, y he aquí un grupo de hermanos moravitas que oraban muy en paz enmedio de la tempestad: Wesley se encontró con Dios como él quiere ser encontrado.

Dios no es un concepto, un conocimiento teológico, o una idea. Dios es una Persona, que quiere ser conocida y relacionarse conmigo y contigo como tal. Vivir así proporciona confianza.

Presencia o ausencia de temor guarda relación directa con nuestra relación, conocimiento e intimidad que tengamos de Dios. Si él no es nuestro refugio y fortaleza y baluarte fuera de la tormenta, dentro de ella parecerá frío, injusto, distante. Pero cuando Dios es lo que ha prometido, dentro o fuera de la tormenta será siempre igual. Porque El es inmutable.

¿Hasta dónde? El salmista también nos enseña hasta dónde está dispuesto a llegar sin experimentar temor (v.2-3). ¿Qué es lo que el salmista conocía del Señor, que no hemos vislumbrado? ¿Qué le permitió escribir así? El salmista conoce la tribulación, pero habla de otra ciudad donde el pueblo podrá descansar (v.4-5). Contrasta la dificultad con las moradas santas del Altísimo.

Pero además nos informa que la ciudad no será sacudida, porque Dios mora en ella. ¿Sabes que Dios mora en tu interior si eres hijo de Dios? ¡Somos ciudades de Dios! Por tanto, no temeremos.

Pero somos sacudidos. Luego pasa que Dios mora en nosotros pero somos sacudidos porque no experimentamos Su Presencia día a día de modo manifiesto, de tal manera que muchas veces nuestra vida luce igual que la de un ateo práctico. Práctico porque en lo cotidiano parezco como si no creyera en Dios. Job no fue sacudido. Pierde 10 hijos, se arrodilla, adora y dice Jehová dio, Jehová quitó, sea su nombre bendito se levanta y sigue viviendo. Conocía a Dios, reacciona como adorador y sin embargo al final confiesa que sólo conocía [a Dios] de oídas. ¿Y nosotros entonces? Quizás ni hemos oído. ¡Hemos oído de otros que han oído de otros que han oído! ¿Te das cuentas por qué necesitamos experimentar a Dios como nuestro refugio y fortaleza en el día a día?

En el v.6 hay una nueva amenaza -guerras- el belicismo mundial.

Y el salmo culmina en el v.10 para que entendamos el porqué del mandato estad quietos y sabed que yo soy Dios.” Son imperativos. ¿Por qué nos habla Dios así? Primero porque es Dios, y segundo porque tenemos revelación suficiente para estar quietos. Tenemos lo necesario para estar quietos.

UN POCO SOBRE LA ANSIEDAD

Ansiedad en medio de tribulaciones no es mero asunto emocional o simple condición de la naturaleza humana, sino que es pecado porque representa violación directa a un mandato: estad quietos. ¿Recuerdan el episodio de la barca, cuando Jesús increpó los elementos? ¡estad quietos! ¿Qué? ¿El mar y los vientos, con mayor sensibilidad a la voz de Dios que sus hijos? ¡El mar y los vientos no tienen la imagen de Dios! Por eso es pecado.

Vivir ansiosos no glorifica a Dios. Glorificar a Dios es vivir de una manera que engrandece la imagen de Dios en la mente de quienes nos rodean. Vivir ansiosos empequeñece la imagen de Dios, es incluso una deshonra.

Vivir ansiosos cuestiona la fidelidad de Dios para su pueblo. La ansiedad revela incredulidad en las promesas. Falta de fe es pecado. El ha prometido estar con nosotros.

Las tragedias no aumentan el número de muertes. Sólo cambian la forma de cómo morir. Lo importante no es cómo mueres, sino lo que pasa después, el destino final. Esto es lo importante, la tragedia espiritual es mayor que la física. Ser aplastados sin Dios en la vida y pasar a condenación eterna sin ninguna esperanza, al ser aplastados por la ausencia de Dios.

Y nosotros conocemos la realidad de Dios y sin embargo vivimos de espaldas a ella. ¿Dónde está nuestra carga por aquellos que se pierden? Pablo se consumía por los perdidos.

Cuántas veces no hemos oído -y hasta yo lo he dicho- “al menos murió sin dolor”, como si eso fuera lo más importante. Cualquiera puede morir sin dolor, basta con ponerle una solución con analgésico, por tanto morir así no es lo más importante. Es preferible morir en dolor, con Cristo en la vida. Alguien me dijo que fallecieron 70 pastores en la tragedia, y sentí dolor, pero luego recapacité: ¡están en la presencia de Dios! ¡con él por el resto de la eternidad!

Si no aprendemos a ver la vida así, continuaremos con temor. Pablo decía “ojalá me muera, para mí es ganancia”. Pocos vivimos así, porque estamos enamorados de la vida aquí en este mundo, y esto implica incredulidad en las promesas divinas escritas en la Biblia.

Vivir ansiosos revela falta de confianza en la soberanía de Dios. Las catástrofes no sorprenden a Dios. El las orquesta. “Si sucede una calamidad, en la ciudad, ¿no la ha causado el Señor?” (Amós 3:6). No entendemos los propósitos de Dios, no los podemos descifrar, pero lo que nos permite vivir en calma es conocer dichas verdades, saber que el Dios dueño de mi alma afirma que nada ocurre sin que El esté detrás, pasiva o activamente.

SABED QUE YO SOY DIOS

¿Qué implica el segundo mandato “sabed que yo soy Dios”? Sabe, reconoce, proclama, afirma, vive, que Yo gobierno el universo, sostengo la Creación, conozco cada detalle, Yo siento cada dolor, orquesto la Historia, Yo sé cuánto pasa en la vida del hombre y no ignoro las circunstancias. El pueblo de Israel escribió “en todas nuestras aflicciones El también estuvo afligido.” Dios me entiende, pero para El es mucho más importante la pérdida espiritual que la física. (Mateo 10:28-30 ) No temáis a los que matan el cuerpo mas el alma no pueden matar; temed más bien a Aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

Dos pajarillos no caen al suelo sin el consentimiento de nuestro Padre celestial. ¿Cómo espera Dios que reaccionemos a este hecho? Por tanto, no temáis, vosotros valéis más que muchos pajarillos (v.31). En medio de tribulaciones no resulta fácil, pero Dios lo hace posible si mantenemos una relación adecuada.

¿QUE HACER?

Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, y que conforme a tu fidelidad me afligiste (Salmo 119:75). En primer lugar, jamás le cuestionaré, porque ahora sé que todos Sus juicios son justos [ya no tengo que agitarme, no tengo por qué estar ansioso]. En segundo lugar, mi aflicción es parte de la fidelidad divina, y en ella observamos la multiforme gracia de Dios para con uno.

El salmista continúa (v.92) y dice mi aflicción me hizo ir a Tu Palabra y me deleité en ella. Atiende: no es posible desarrollar deleite por la palabra de Dios en medio de la aflicción si no tenemos la costumbre previa de ir a ella, el deleite tiene que venir antes de ser afligidos, después simplemente continúa. Tus mandamientos son mi deleite (v.143), lo que tú ordenas.

Tú y yo hemos de desarrollar relación con la Palabra de esta naturaleza, de modo que llegada la dificultad podamos deleitarnos en la misma, pues no solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

J.C Ryle decía que “no hay nada que muestre mejor nuestra ignorancia, como nuestra impaciencia en medio de las dificultades.” ¿Ignorancia de qué? Ignorancia de Dios, de Su revelación, de Su Palabra. Olvidamos que cada cruz es un mensaje de Dios con la intención de hacernos bien, de hacernos pensar para separarnos de la mundanalidad, enviarnos a la Biblia y doblar nuestras rodillas. Decía Ryle que: “la salud es una gran cosa, pero la enfermedad es mucho mejor si me lleva a Dios. Cualquier cosa es mejor que vivir descuidadamente y morir en pecado.”

La prosperidad es una misericordia, pero la adversidad es aún mayor si nos lleva a Cristo. Cualquier tragedia es mejor que vivir descuidadamente y morir en pecado. Estaremos tristes, llorosos, de este lado de la Creación, pero hay una manera de vivir. Cristo, horas antes de partir, dice a sus discípulos “en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. La mujer cuando da a luz tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo” (Juan 16:20-22).

Estamos tristes, llorosos, pero podemos comenzar a disfrutar las promesas de Dios al Cristo transformar el llanto -de este lado de la gloria- en gozo, y poco a poco convertirlo en ese gozo eterno, pero empezar a experimentarlo desde ahora. ¿Cómo? conociendo a Dios como mi refugio, mi fortaleza, mi baluarte, mi pronto auxilio en la tribulación. Amén.

P.Miguel Núñez. www.laibi.org

sábado, 6 de febrero de 2010

Concluír no es resumir argumentos

De un libro recién publicado por Harvard Business Press:

La conclusión [de una presentación] no debe ser un resumen de los argumentos. Más bien, debe ser una apelación al entendimiento de la audiencia, una motivación a la acción, a la aprobación -es decir a aquello que tú quieres que tu audiencia piense o haga.

No caigas en la trampa de repetir a tu audiencia lo que ya le dijiste. Resumir algo al final es la mejor manera de matar el entusiasmo que tu presentación haya generado.
Olvida el resumen.
En lugar de ello dile a tu audiencia lo que deben pensar o hacer.

Meditación del 6 de Febrero

“El escribiros las mismas cosas a mi no me es molesto, y para vosotros es más seguro” (Filipenses 3:1).


En general, las repeticiones suelen ser necesarias. Es cierto que son molestas a la carne, pero provechosas en la gracia.


La mayoría de los hombres tienen un amor adúltero a la verdad: se entusiasman e interesan mientras sea nueva y fresca, pero tan pronto se la repiten, se inclinan a la mundanalidad. Los israelitas se cansaron del maná aún cuando era alimento celestial. Un puritano decía que parcialmente se debe a la impaciencia de la culpa, como son culpables les molesta oír de nuevo la verdad, y en lugar de humillarse se irritan. La repetición de reproches y amonestaciones es como vinagre sobre la herida, gravoso sobre una conciencia culpable, pero esas repeticiones son a veces muy necesarias para curarnos del mal.


Que no te sea gravoso oír las mismas verdades presionando sobre tu corazón.

Las verdades comunes no son tan claras a tu boca, ni muy caducas a tus oídos. Si alguna vez te tocara oír un sermón repetido, considera la providencia de Dios: “¿Acaso no se venden dos pajaritos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin el consentimiento de vuestro Padre” (Mateo 10:29). Piensa que quizás tu corazón necesita oír otra vez. No desprecies la sabiduría divina, aunque sea repetida.


Generalmente oímos los sermones con un corazón no mortificado, o sin la debida preparación piadosa. Dios te da la siguiente recomendación: “Si alguien se imagina que sabe algo, aun no sabe nada como debiera saber. Pero si alguien ama a Dios, tal persona es conocida por el” (1Corintios 8:2-3). Dios ha visto que no vives a la altura de lo que El mismo te ha hecho conocer, por eso te trae de nuevo esas verdades.

Cuando en música un hombre oye una agradable melodía le agrada volverla a oír. Escuchar por segunda vez las Escrituras es dulce a un corazón gobernado por la gracia. Es vanidad y glotonería negarse a comer el mismo alimento dos veces seguidas. Un ejemplo: “Jesús le dijo por tercera vez: Simón hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijera por tercera vez: "¿Me amas?” (Juan 21:17).


A los pecadores no les agrada que se sospeche de ellos, porque se les revive la culpa. Si algún día es ese tu caso; entonces sé humilde, sincero, transparente, como lo fue Pedro, y mucho bien entrará a tu alma. Amén.

P.Oscar Arocha. www.ibgracia.org

viernes, 5 de febrero de 2010

De la descripción a la prescripción

Piensa, ¿cómo resumirías Efesios 5:1 en tus propias palabras?
"Sed imitadores de Dios, entonces, como buenos hijos amados".

Me pregunto si tu resumen se enfoca más en el llamado a imitar a Dios o en la descripción del cristiano como 'hijo amado de Dios.'

Nos resulta demasiado fácil escuchar sólo los mandatos de la Escritura y pasar por alto las descripciones de donde provienen. La prescripción de comportarse como Dios sólo tiene sentido como la descripción externa de que somos hijos de Dios.
Los imperativos (mandatos) del Nuevo Testamento surgen de indicativos (las descripciones).
Ya somos hijos amados de Dios, por tanto vivamos como hijos amados de Dios, al imitar a nuestro Padre.

timchester.co.uk

Meditación del 5 de Febrero

"Y dijo Israel a José: no pensaba yo ver tu rostro, y he aquí Dios me ha hecho ver también tu descendencia" (Génesis 48:11).

Jacob ahora está ciego, y no puede ver ni siquiera sus propios hijos, aún así su corazón está lleno de gozo y su boca de alabanzas para con Dios. El saboreó la ternura del Señor en el abrazo que dio a sus dos nietos: "Y dijo Israel a José: No pensaba yo ver tu rostro, y he aquí Dios me ha hecho ver también tu descendencia" (v11). Atribuye toda su felicidad al favor divino.

Un abuelo cualquiera puede gozarse con sus nietos, pero los gozos de esta escena entre Israel y José están santificados, son mucho más dulces, pues además de volver a ver sus hijos, también ve el favor de Dios en ellos, sus sentidos y conciencia hicieron fiesta y alegraron el corazón de este buen hombre.

En ocasiones vemos ricos incrédulos alegrarse con la abundancia de sus bienes y agregar esta vana expresión a su alegría: "Tengo estos bienes gracias a Dios", quisieran que el Creador celebre con ellos sus riquezas [injustas], cuando en verdad ellos nunca han servido a Dios sino a las riquezas, tienen el gozo de sus posesiones, pero no el de sus conciencias; no es un gozo santo, sino carnal. Saben que esos bienes injustos no provienen de la bendición del Creador, cuando han vivido de espaldas a Su Palabra.


El gozo santo es fruto de la obediencia por fe. Mientras Esaú se divertía con mujeres impías, Jacob esperaba en Dios, aguardando la promesa de herencia eterna y ahora Dios le visita con su bendición. ¡Cuán feliz es la muerte de los santos!

Es probable que para esta fecha el patriarca ignorase de cuál de sus hijos habría de venir el Mesías, y al ver este cuadro de amor del abuelo hacia sus nietos, uno se pregunta: ¿Por qué Jacob amaba tanto a José? Por varias razones, pero en sentido general es posible que haya sido una razón de fe.
La esposa de su corazón fue Raquel, y el mayor de Raquel fue José, de modo que podemos suponer con buenas razones que Jacob llegase a pensar que el Mesías vendría de José; tal pensamiento puede acentuarse con todo lo que ha ocurrido y cómo José ha venido a ser como un salvador. De ser así, su inclinación por José no era simple capricho, sino causado por fe en la promesa de Dios de enviar un Redentor a la casa de Israel.

La alegría por causa de la fe del patriarca debe haber sido de inefable gozo: "No pensaba yo ver tu rostro, y he aquí Dios me ha hecho ver también tu descendencia" (v11). Este sentido es más notorio si tenemos en cuenta que el apóstol, cuando se refiere a los héroes de la fe y su vida ejemplar, no menciona la bendición de los otros hijos, sino sólo esta: "Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró apoyado en el extremo de su bordón" (Heb.11:21).

No será difícil imaginar el gozo de la fe de este buen hombre a la hora de su muerte.
Fue tanto su deleite que olvidó por completo que era ciego: "Dios me ha hecho ver también tu descendencia" (v11).
El gozo de la fe nos hace olvidar las debilidades, y actuamos como si los impedimentos fuesen eliminados. Lo mismo sucedió con Rode cuando Pedro fue liberado de la cárcel milagrosamente: "Y ella de gozo no abrió la puerta" (Hch.12:13-14). Amén.
P.Oscar Arocha. www.ibgracia.org

Homo Sapiens Inalambricus

Como en el antiguo Oeste, caminamos portando en la cintura el "arma" imprescindible para vivir en nuestras frenéticas sociedades. Tanto se incorporan las nuevas tecnologías que casi se convierten en "ampliaciones" de nuestro cuerpo. Dan la sensación de un nuevo Síndrome a la Frankestein: las tecnologías se rebelan contra su creador y se convierten en temido dueño y señor.
Tengamos cuidado de no ser esclavos de aquello que es un buen medio, pero que por el uso se está convirtiendo en un fin. El uso desmedido potencia una sociedad fragmentada, las personas nos alejamos más unas de otras, en lugar de ayudarnos a "desenchufar" y por tanto encontrar tiempo para meditar u orar, la irrupción de la tecnología provoca la "necesidad" imperiosa de estar alertas -disponibles- 24 horas al día, siete días de la semana, los 365 días del año. Es como si dijéramos: estoy conectado, luego existo.

Las nuevas tecnologías -que en breve tiempo serán obsoletas- fomentan un espejismo, la ilusión de creer que conectarse a muchas bases de datos, múltiples fuentes de información, varios facebooks, blogs y no sé cuántos servidores... resuelve todos los problemas y nos da una inteligencia extraordinaria.
No es verdad.
Estos bancos de comunicación y/o información sólo son útiles a quienes saben leer, controlar y usar con dominio propio. Un burro conectado a internet sigue siendo un burro.

Si no tenemos sabiduría y madurez espiritual caeremos en el nuevo tipo de hombre postmoderno, el Homo Sapiens Inalambricus: un ser impaciente ante la tranquilidad, impedido de la meditación (a menos que llegue en bits), tan mecánico que desprecia el silencio o cualquier cosa que le dé tiempo para sondear las profundidades de su alma.
Un ser pegado a un aparato electrónico, que necesita ruido, muchedumbre, auriculares, escúchelos o no.

He descubierto algunas pautas para ayudar a los que sufren la ansiedad por no estar localizables. Hace falta ser valiente para contemplar el espejo de nuestras almas y ver escritas allí las desfiguraciones causadas por el vivir electrónico. No es un absurdo decir que los hombres han de ser hombres y no átomos, gigas o megas de un disco duro.
Cuando alguien ve las lesiones morales que se ha causado, lo sabio y atinado es ir al Médico Divino, en arrepentimiento y confesión y fe, pues El mismo así lo dice: "venid a mí todos los que os sentís abrumadoramente cansados y encontraréis descanso para vuestras almas."

Boletín Informativo de la Iglesia Evangélica Bautista "Piedra de Ayuda", en Barcelona. P.Roberto Velert Ch. "Desde el Corazón".

jueves, 4 de febrero de 2010

¿Puedo ponerme un tatuaje cristiano (aunque mis padres no quieran)?

De una pregunta anónima sobre tatuajes y el honor de los padres, primero la carta y después la [joya de] respuesta del Dr Russell Moore. Con todo afecto.

Querido Dr. Moore,

Quiero un tatuaje. En mi estómago, una cruz, con las palabras “Huye de la inmoralidad: fuiste comprado por precio.” Quiero hacerlo como rendición de cuentas para mí mismo según pasen los años, en caso de que el celo que siento por el evangelio se desvanezca y yo sea colocado en tentación, esto me servirá de recordatorio de lo que yo sé es verdad.

Tengo la fuerte convicción de que esto es lo que el Señor quiere que yo haga. Mi problema es el siguiente. Tengo 19 años de edad, universitario, vivo en casa con mis padres. Trabajo y pago mis estudios, pero vivo con ellos. Amo a mis padres y con firmeza les honro, pero ¿hasta dónde termina el “honra a tu padre y a tu madre”? Creo que se trata de un asunto de obediencia a lo que el Señor parece dirigirme que haga.

Usted probablemente estará de acuerdo con mis padres para que no me haga el tatuaje, y lo respeto. Ya lo he pensado. Mi pregunta no es si debo obtener el tatuaje, sino si pecaría contra Dios y contra mis padres si lo hiciera.

Si estoy bajo su autoridad ahora mismo, ¿cuándo termina? ¿a los 21 años? ¿cuándo me mude casa? O si termina, ¿cuándo vengan decisiones como ésta?

Sinceramente,

Comprado por Precio.

RESPUESTA

Amado hermano Comprado por Precio:

Primero que nada, espero que mis hijos crezcan y sean como tú, en todo semejantes a ti como lo has evidenciado en tu pregunta. Tu carta revela un montón de cualidades recomendables: deseos de identificarte radicalmente con Cristo, reconocimiento de que necesitas protección contra tus propias rebeliones futuras, preocupación por la honra debida a tus padres.

El mandato de honrar a tus padres no cesa nunca. Es parte de la santa voluntad de Dios, aplicable a cada persona, sin importar la edad. Cuando cumplas 90 años aún entonces tendrás obligación de honrarlos, aunque sea sólo en tus discursos y recuerdos. A veces cambia la forma de honrarlos. Jesús vivió mucho antes que tú. Honró a José y a María al obedecerles en todo en su infancia (Lucas 2:51), al atender sus peticiones de ayuda en su adultez (Juan 2:1-5), y al proveer para su debilidad al final de su vida (Juan 19:26-27). Todo esto honrándoles como padres.

Tu pregunta se refiere más a Efesios 6 que a Exodo 20. ¿Cuándo termina la obediencia a los padres, o mejor todavía, cuándo eres tú responsable de tomar tus propias decisiones?

No es a los dieciocho. La Biblia no coloca ninguna marca arbitraria (si los 18 o los 21 años) entre la infancia y la madurez. En la Escritura, madurez no es tanto asunto cronológico o biológico sino más bien asunto de tipo económico. ¿Cuándo eres capaz de establecer un hogar? ¿Un hogar del cuál eres responsable? El patrón de la Creación es el de un hombre responsable de proveer para su casa (Génesis 2:15). Entonces, “dejará a su padre y a su madre” y se unirá a su mujer y formará (en el contexto de un grupo mayor) un nuevo hogar (Génesis 2:24).

Entre la infancia y la madurez, tus padres trabajan para prepararte a esta clase de responsabilidad, entregándote más y más cada día a medida que tú te preparas a entregarte a ti mismo para proveer y proteger tu esposa y familia (Efesios 5) o bien la misión (1 Corintios 7).

En la Escritura, la sumisión tiene límites. Si tus padres demandan que peques contra Dios, no podrás obedecerlos. Pero eso no es lo que ellos han hecho. Me parece que tu caso no es tanto de obediencia sino de atender la sabiduría. Y creo que tus padres tienen razón.

No estoy elaborando un mensaje anti-tatuajes aquí. Puede ser debatible si los tatuajes son permisibles a los seguidores de Jesús, pero ello resulta ajeno a esta discusión. Estoy seguro que tus padres entienden tu celo. Son también capaces de imaginar para ti un arco de vida mucho más lleno de lo que eres capaz. Ellos saben que hay muchas cosas que uno decide a los 18, que se verán diferentes un poco más tarde.

Un tatuaje (aparte de ser trabajo extenso y muy caro) es una decisión permanente; una decisión permanente hecha por un hombre muy joven con la cual tendrá que convivir su propio ser más viejo, su esposa, sus hijos y en cierto modo otros más.

Pudiera ser que obtener este tatuaje es precisamente lo que debes hacer. Si es así, trabaja entonces para que te sustentes, cultiva la madurez y sabiduría para escuchar consejo de fuera y pensar en el asunto con la mente de Cristo. Mientras tanto, sé lámpara del evangelio al someterte a tus padres incluso en aquellas cosas donde les consideres de corta visión. Después de todo, la sumisión no es para aquello que identificamos como buenas ideas (esto tiene otro nombre, se llama “estar de acuerdo”). Sumisión se muestra -a menudo- en asuntos donde uno piensa que sabe más. Dios bendecirá esto.

Una cosa más: un tatuaje no será freno para que arruines tu vida, no importa lo que diga. El corazón rebelde obtiene lo que desea, y hará todo lo que necesite para obtenerlo. Un hombre inmoral hará escarnio fácil del tatuaje, o incluso blasfemará como resultado de la angustia de su propia rebelión. En lugar de trabajar para imprimir el evangelio en tu piel, imprímelo en tu conciencia. Cultiva arrepentimiento, confesión, busca la vida de Cristo. La respuesta no está en tu piel sino en las cicatrices de los clavos del Salvador.

http://www.russellmoore.com/2010/01/25/should-i-get-a-christian-tattoo-even-if-my-parents-dont-like-it-my-response/

Meditación del 4 de febrero

“He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Sed, pues, astutos (o prudentes) como serpientes y sencillos como palomas” (Mateo 10:16).


Sobre el valor de la prudencia. Jesús aquí advierte a los suyos que les espera una jornada de muchos peligros, y que la prudencia será uno de los medios para su protección y defensa.


Todos nos encontramos en un mundo de muchas adversidades, será la prudencia la que evitará -hasta cierto punto- que la maldad nos toque. Por tratarse de una exhortación, se infiere que podemos adquirir y cultivar prudencia. Pudiera ser que por baja estatura no podamos pedirte que seas jugador de baloncesto, en cambio la prudencia si esta disponible para todos.


Sobre la prudencia, Salomón dice que en esta vida la sabiduría es lo principal:
“¡sabiduría ante todo! ¡Adquiere sabiduría! Y antes que toda posesión, adquiere entendimiento... Bienaventurado el hombre que halla sabiduría y el que obtiene entendimiento; porque su provecho es mayor que el de la plata, y su resultado es mejor que el oro fino” (Proverbios 4:7;3:13,14).

Comentando sobre esto el puritano Thomas Watson dijo: “Si las montañas fueran perlas, si cada grano de arena del mar fuera diamante, no fueran comparables a la sabiduría. Sin sabiduría una persona es como un barco sin piloto, en peligro de encallar en la roca”.


El poder de la prudencia radica no tanto en asuntos temporales, como destreza física o posesión de bienes materiales, sino en la paciencia para examinar, juzgar y actuar. Ocupémonos en cultivar la facultad del buen juicio o examen de las cosas.
“Examinadlo todo, retened lo bueno” (1Tesalonicenses 5:21).


La prudencia tiene tres actos esenciales: examinar, juzgar y actuar.

En cierta ocasión, en una escuela decidieron poner a prueba la capacidad de los alumnos de diez años de edad. Se le entregó a cada uno la hoja de prueba con doce preguntas; el maestro dijo a los cincuenta estudiantes que leyeran primero el papel y luego que contestaran las preguntas. Casi todos desoyeron el consejo y se dispusieron a llenar sus papeles de inmediato, solo tres leyeron y luego contestaron, entregando sus hojas de prueba a los pocos minutos de iniciado el examen; el resto entregó sus hojas una hora después, porque la última pregunta decía que solo debían poner el nombre y olvidarse de las demás.

El caso puede ser trivial, pero posee una gran lección sobre la importancia de la prudencia en todos los órdenes de la vida. Los prudentes se ahorraron mucho trabajo y fastidio. Pensaron antes de actuar, esto es prudencia.


Hay creyentes muy talentosos que se echan a perder por falta de prudencia. Son como el fuego que nada más brilla para agradar el egoísmo y la vista ajena, pero que no hace ningún bien a nadie.

Falta de prudencia hace que hombres ambiciosos, anhelantes por alcanzar cosas fuera de su esfera, estén intranquilos, ansiosos e incómodos de su presente condición. Porque su mente está por encima de sus circunstancias. No podrán armonizar con sus deseos, ya que éstos siempre estarán por encima de su capacidad. El zapato es incómodo, porque el pie está hinchado. O que la fiebre no está en la sábana.

Fue el desajuste mental de la imprudencia lo que arruinó a nuestros primeros padres y sigue arruinando a muchos hoy. La ambición les cegó el entendimiento y pecaron contra la prudencia y el sano juicio, porque imprudencia y ambición van cogidas de las manos.


Por tanto, no olvidemos que el conocimiento solo informa, pero quien ha de dirigir es la prudencia. Amén.

P.Oscar Arocha. www.ibgracia.org

miércoles, 3 de febrero de 2010

Honrando a Dios cada día

Publicado por primera vez después de su muerte, el eminente ensayista Samuel Johnson es mejor conocido por su talentoso diccionario de Inglés. Pero Prayers and Meditations [Oraciones y Meditaciones] es un devocional clásico que deleitará a quienquiera y tenga la buena fortuna de descubrirlo. Contiene tres tipos de materal entretejido, y su flujo de entrada y salida proporciona al libro una variedad refrescante.


De 157 páginas en longitud, el libro es tan atractivo que resulta de fácil lectura “de un solo tirón.” Las oraciones reciben mucho espacio y forman la parte inspiradora del libro. Confirman las ideas del griego Aristófanes quien decía que “altos pensamientos deben expresarse en alto lenguaje.”

Las marcas del estilo neoclásico de Johnson se evidencian en dicción excelente, largos párrafos, balance y paralelismo entre frases y cláusulas, y hermosa cadencia (altas y bajas del lenguaje). En estilo, las oraciones de Johnson son como la oración de Salomón en la dedicación del Templo.


El segundo género de escritura es la entrada tipo diario. Numerosos pasajes breves retratan las actividades religiosas de anglicanos ingleses de una era pasada. El hilo más significativo en la historia de Johnson son sus memorias de su esposa fallecida, en el aniversario anual de su muerte.


El tercer ingrediente consiste de listas de resoluciones que Johnson escribiera de modo incesante. Tales resoluciones proveen vistazos hacia el interior de la vida espiritual de un hombre que se reprobaba a sí mismo pero que aspiraba a ser santo.


Todo el libro se magnifica con la práctica de Johnson de observar ciertos días anuales. La mayoría de sus oraciones fueron compuestas el Primer Día del Año, el Día en que su esposa murió, el Viernes Santo, la Semana Santa, y el día del cumpleaños del escritor.


Los siguientes extractos son ejemplo de cada uno de los géneros literarios.


Oración de Semana Santa (Abril 16, 1775).

“Dios omnipotente, Padre celestial cuya misericordia está sobre toda Su obra, mira con piedad a mis pecados y miserias. Hazme sufrir para conmemorar, en Tu presencia, mi redención por Tu Hijo Jesucristo. Permite mi arrepentimiento del tiempo malgastado, y que pueda pasar el residuo de mi vida en Tu temor, para Tu gloria. Alivia, oh Señor, como mejor te parezca, los sufrimientos de mi cuerpo y la perturbación de mi mente. Llena mis pensamientos con inmenso amor por Tu bondad, con justo temor ante Tu ira, y con humilde confianza en Tu misericordia.

Déjame estudiar Tus leyes, y trabajar en los deberes que Tú has puesto delante de mí. No alejes de mí Tu Espíritu Santo, sino alienta en mí buenos deseos que produzcan frutos diligentes por Tu gloria y mi salvación; y que cuando -luego de esperanzas y temores, de gozos y tristezas- me llames a Ti, me recibas a felicidad eterna en el nombre de Jesucristo nuestro Señor. Amén.


Diario. Abril 6, 1777

El jueves santo fui temprano a la iglesia, oré y encomendé a Tetty (mi esposa fallecida) y a mis otros amigos. Estuve muy entristecido durante algún tiempo, pero por fin obtuve esperanza del Dios de paz, quietud que no había disfrutado en mucho tiempo. No he hecho resolución alguna, sino que a medida que mi corazón se aligera, mis esperanzas reviven y aumenta mi valor; he escrito con lápiz en mi Libro de Oraciones [cinco líneas en latín].

Fui al altar, creo que volví y leí mi Libro. Tomé la santa cena, orando después por un tiempo.

...

Cené mediante cita previa con la Sra.Gardiner, pasé la tarde con tanta calma y contentamiento de mente como no había sentido antes. Volví a casa y comencé a leer mi Biblia. Pasé la noche en tan dulces sueños no interrumpidos, como no había dormido desde Fuerte Augusto.


Collected & introduced by Leland Ryken. Honoring God in everyday life. http://www.christianitytoday.com/ch/thepastinthepresent/storybehind/honoringgodineverydaylife.html

Meditación 3 febrero 2010

“Todos comieron y se saciaron, y se recogieron doce canastas llenas de lo que sobró de los pedazos” (Mateo 14:20).

Un buen carácter no será dispendioso, sino económico, ya que no solo pensará en el presente, sino que sabrá atesorar para el porvenir. Hay personas que no comen "alimentos trasnochados" o del refrigerador por simple vanidad, irracionalidad, pero he aquí a Cristo y Sus discípulos hacer provisión para comer en otra oportunidad del alimento que sobró.


Es deber de todo cristiano hacer que las cosas duren, que su bienes materiales tengan uso prolongado: en ocasiones hemos de remendar, arreglar, zurcir, pintar...


Las cosas se gastan con el uso, pero un pequeño trabajo de reparación puede hacer que esas mismas cosas sean mantenidas útiles y ahorremos tener que comprarlas otra vez. Como dijo alguien: “Un vestido puede no estar a la moda, pero una pequeña alteración puede ponerlo al día”. Aunque tuviéramos mucho dinero no debiéramos ser gastadores y mucho menos derrochadores, es mejor guardar el dinero y emplearlo en ayudar a los necesitados.

Que en todo seamos ordenados y aprendamos a cuidar con esmero lo que Dios nos ha dado. No abusar de los favores divinos. Un buen carácter no será dispendioso sino económico, ya que no solo piensa en el presente, sino que sabe atesorar para el porvenir.


Algo más: hemos de aprender a comprar por necesidad más que por lujo o vanidad; la vanidad estará casi siempre inclinada más a lo novedoso que a lo útil, la naturaleza humana tal como en los atenienses:
“Todos los atenienses y los forasteros que vivían allí no pasaban el tiempo en otra cosa que en decir o en oír la ultima novedad” (
Hechos 17:21).

Cuando vayas a comprar, procura comprar lo que valga tu dinero. No es una extravagancia pagar buenos precios por cosas buenas. Pero nunca te metas en deudas simplemente por darte gusto, eso es vanidad, mundanalidad o carnalidad.


Aprendamos a ser moderados en comida, bebida, ropa y en todo.

Como está escrito: “Por tanto, ya sea que comáis o bebáis, o que hagáis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1Corintios 10:31). Amén.

P.Oscar Arocha. www.ibgracia.org

Fotos de IBG y otros en Haití

En la siguiente dirección pueden accesar fotografías de Haití que los hermanos han tomado recientemente:
http://ibgactividades.myphotoalbum.com/view_album.php?set_albumName=album33

Esta es la dirección general del sitio, fotografías de la vida en IBG:
http://ibgactividades.myphotoalbum.com/

Y en esta otra dirección pueden ver fotos (impresionantes) de Haití tres semanas después del terremoto, de lo que significa estar ahí:
http://www.boston.com/bigpicture/

martes, 2 de febrero de 2010

Cómo meditar en la Palabra de Dios

La palabra ‘meditación’ se halla muy de moda estos días. Todo el mundo está abocado a meditar. Un montón de páginas de internert sobre productividad dicen que si te sientes “quemado”, "oh pues ve y toma un intermedio en meditación." Algunos dicen que meditar puede de hecho prolongar la existencia. Meditar no es exclusivo de monjes tibetanos envueltos en grandes mantos. No, todo el mundo ama la meditación.

La verdad es que la Biblia sí que es grande en eso de la meditación. Salmo 1:2 dice “... se deleita en la ley de Jehová, y medita en ella día y noche.” ¿Qué es meditar con exactitud? Según la cultura, meditación es relajación de la mente a punto tal que poco o ningún pensamiento se presenta. Pero de acuerdo a la Escritura, meditación es enfocar la mente de manera tal que surgen múltiples pensamientos profundos.

El objetivo de la meditación secular es vaciar la mente. El objetivo de la santa meditación es llenar la mente con la verdad de Dios. En definición sucinta: meditación santa es la práctica de llenar la mente con la palabra de Dios con el propósito de aplicar Su palabra.

Así pues, ¿cómo meditar en la Palabra de Dios? ¿Cómo desarrollarlo en la práctica? He aquí algunas sugerencias.

Medita en oración. Cuando leemos la Biblia, no estamos sólo leyendo -estamos leyendo la sacra palabra de Dios. La Biblia son las palabras mismas de Dios, concedidas a nosotros para que sepamos, amemos y obedezcamos. Esto significa que no podremos entender la Biblia si separamos la lectura del poder iluminador del espíritu de Dios. Hemos de permitir que Dios abra nuestros ojos para entender y aplicar las gloriosas verdades que leemos. Apartados del espíritu de Dios, nuestros tiempos de lectura serán estériles, secos, sin fruto. Antes de leer la palabra de Dos, ora que Dios te conceda entendimiento.

Medita en quietud. Es difícil pensar en profundo, concentradamente, en un pasaje de la Escritura, si nos rodeamos de distracciones. Si bien es cierto que puede no ser el caso, la mayoría necesitamos que nuestras meditaciones efectivas ocurran en lugares tranquilos. Si pretendes meditar en la Escritura en medio de la cafetería, te engañas a ti mismo. Para mí, el tiempo más efectivo de meditación son las horas quietas de las mañanas, antes de empezar el día. Salmo 131:2 dice “en verdad que me he comportado y he acallado mi alma como un niño destetado de su madre; como un niño destetado está mi alma.” La meditación efectiva ocurre en la quietud.

Medita vocalmente. Estar en un lugar quieto no significa estar quietos. Dios nos habla cuando leemos la Escritura y a menudo es apropiado responder vocalmente a los requerimientos de Dios. Por ejemplo, 1 Tesalonicenses 5:16-18, dice “regocijaos en el Señor siempre, orad sin cesar, dar gracias en toda circunstancia; porque esta es la voluntad de Dios en Jesucristo para ustedes.” Al leerlo, quiero responder con todas mis fuerzas y en voz alta con regocijo, oración y acciones de gracias. La Escritura no es un árido libro de texto, es la viva Palabra de Dios. Hemos de interactuar con ella, responder a sus mandatos, regocijarnos en sus promesas, y deleitarnos en sus revelaciones.

Medita con un bolígrafo y papel en mano. Oí esto primero de J.Piper, quien dijo lo siguiente: “un pastor será incapaz de alimentar su rebaño con pensamientos ricos y profundos de la Palabra de Dios, si no es un pensador disciplinado. Ninguno de nosotros es así por naturaleza. Hemos de entrenarnos para hacerlo. Y una de las mejores formas de auto-entrenarse para pensar en lo que leemos es con una pluma en la mano y escribir el tren de pensamiento que viene a la mente. Sin esto, simplemente no podremos sostener una secuencia de preguntas y respuestas suficientemente larga que nos permita alcanzar conclusiones penetrantes.”

La práctica de escribir mis pensamientos a medida que leo mi Biblia ha tenido efectos transformadores en mi devoción. Escribir me forza a pensar cada verso, a buscar la lógica de cada pasaje. Me ayuda a combatir distracciones y enfocar mi atención en las palabras que están frente a mí. Así que ve, obtén tu cuaderno de notas (Moleskine) y empieza a escribir a medida que leas.

Dos preguntas:

* ¿ Qué te ayuda a meditar en la Palabra de Dios?

* ¿Qué beneficios has obtenido al meditar en la Palabra de Dios?

Stephen Altrogge. http://allsufficientgrace.wordpress.com/2010/01/21/how-to-meditate-on-gods-word/

lunes, 1 de febrero de 2010

¿Velas?

V

Matrimonio

EL MATRIMONIO ES SUPREMA RENUNCIACION: DEL YO POR EL NOSOTROS.

Estado del Arte

Mi definición de Arte contiene tres elementos:

1. Arte es todo aquello hecho por un ser humano.
2. Arte es todo aquello creado para impactar, cambiar a otro u otros, innovar.
3. Arte es un regalo. Tú puedes vender el cuadro, la foto, la pintura, el dvd o el cd, etc., pero la idea que contiene es gratis en sí misma, por tanto la generosidad es parte vital de hacer arte.

O sea que la mayor parte de "hacer arte" no tiene nada que ver con acuarelas o pinturas de aceite ni con mármoles o alguna otra cosa. Arte es lo que hacemos cuando hacemos nuestro mejor trabajo. Y esto incluye Medicina, o Ebanistería, o Ingeniería, o ser Ama de Casa, o...