Para esto se requiere predicar con fidelidad y vivir lo que se predica. Dios nos ayude.
jueves, 22 de enero de 2009
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Para esto se requiere predicar con fidelidad y vivir lo que se predica. Dios nos ayude.
viernes, 16 de enero de 2009
2. Puertas estrechas

Evangelista decidió sentarse en una piedra junto al camino. Una pareja se acercaba, parecían argumentar uno contra el otro, pues su expresión y sus manos se movían inquietas. Se puso de pie, pero no le hicieron ningún caso, enfrascados como venían en su acalorada argumentación.
Evangelista decidió interrumpirles: -Buenas tardes, ¿quizás pueda ayudarles?
El hombre entonces le miró, sorprendido “mmm, ¡sí! Para empezar, ¡no se meta en lo que no le importa!
Evangelista sonrió. “Excúsenme. Pero no ví ninguna indicación de que quisieran mantener en secreto su conversación”. Al oírle, se ruborizó la cara de la mujer quien se apresuró a decir “lo siento, realmente no queríamos publicar nuestras dificultades. Usted no puede ayudarnos. Creo que nadie puede. Me llamo Sarah y éste es mi futuro ex-esposo Jaime”. “¿Quién es usted?”.
“Mi nombre es Evangelista y voy por este camino esperando ayudar a personas en situaciones como la suya”.
Nuestro amigo empezó preguntando desde cuándo estaban casados y desde cuando eran infelices uno con el otro. Respondieron que tenían 3 años casados y ambos estuvieron de acuerdo en que desde hacía 6 meses las cosas iban de mal en peor. Al preguntarles de qué argumentaban, resultó que cualquier razón era suficiente.
-“Bueno, que hay dos enfoques posibles al querer ayudar parejas con problemas matrimoniales. Uno es decirles lo que están haciendo mal: haz esto y no hagas lo otro. Este es el enfoque del buen consejo. El otro es decirles Quién les puede ayudar al darles el poder para hacer lo que es correcto. Este es el enfoque de las buenas noticias”.
Evangelista se dirigió a Sarah: “¿Has leído algún libro de cómo tener un matrimonio feliz?”. Aquí Sarah se rió fuertemente “he leído tantos que ya ni me acuerdo, de finanzas, de comunicación, de sexo e intimidad, de apertura…”. Miró a Jaime y dijo “él no ha leído ninguno”.
Ignorando el último comentario, Evangelista quiso saber si alguna lectura le había sido útil. –“Oh, aprendí muchas cosas”. Pero Evangelista insistió. “Mi pregunta es si te han ayudado, no cuánto aprendiste. ¿Eres más feliz, sí o no?”.
-“¿Qué?”, la sorpresa se reflejó en el rostro de la mujer.
-¿Has aprendido cosas buenas, y te has dado cuenta que no tienes el poder de llevarlas a la práctica?
-“Sí, eso pasa muchas veces”, dijo ella.
-¿Es decir que habéis recibido muchos buenos consejos, y ninguna buena noticia?
-“Pues… sí, así es”.
Evangelista se volvió a Jaime y le interrogó qué pensaba de esos libros. Jaime contestó que los evitaba por dos razones: “porque me dicen lo que necesito hacer, algo que ya sé y además sé hasta dónde soy capaz. Si no me puedo comer lo que ya tengo en el plato, ¿para qué me sirvo más?”. –“¿Y la segunda razón?”. –“Sarah desea que yo sea líder, que muestre más iniciativa. Así que me pone enfrente todos estos libros; quiere que yo sea líder… siempre y cuando sea ella la que me dirija”. Sarah quiso interrumpir, pero Evangelista no lo permitió.
“Sí, pero cualquier cosa que digas cae en la categoría de consejos. En un matrimonio solo hay dos, y cualquier cosa por hacer tendremos que hacerla nosotros. Y tal parece que no tenemos la capacidad para hacerlo”.
Al decir esto, Jaime se volvió para continuar su camino pero Evangelista lo detuvo una vez más: “¿Qué dirías si te digo que el problema de tu matrimonio es precisamente que sólo hay dos personas en él? Si Dios estuviera en sus vidas, tendrían poder para hacer lo que El requiere de ustedes”.
¿Ves ese árbol? ¿Produce fruto porque es árbol de manzanas, o es que trata de producirlas en un intento de ser árbol de manzanas?. Jaime se rió y contestó: “las manzanas son resultado de lo que el árbol es”. “¿Y esos arbustos, darían manzanas?” “¡Claro que no, el intento es inútil!"
¿Significa esto que las manzanas no te gustan?
“No, sólo que yo sé que los arbustos no dan manzanas”.
Sólo hay Alguien que tiene el poder y la autoridad para transformarles. El lo hará cuando ustedes se acerquen a El apoyados en la muerte y resurrección de Su Hijo. El matrimonio no cambia lo que ustedes son. Más bien amplifica lo que ya son. Por ello hay tantos problemas matrimoniales. En la intimidad, se amplifica el egocentrismo. Ni una multitud de consejería puede cambiar esto.
Luego hablaron entre sí en voz baja y después se acercaron a Evangelista y le agradecieron sus palabras. “Hay mucho en lo que has hablado. Por favor, explícanos más”.
PERSUASIONS. A dream of reason meeting unbelief. Douglas Wilson
♥ SUPERVISIÓN DEL CORAZÓN ♥
Decía Eleanor Roosevelt que “la mujer es como una bolsita de té, no conoces su verdadera fuerza sino hasta sumergirla en agua caliente”.
Responder estas preguntas con sinceridad y consistencia no es un mero ejercicio intelectual. Tampoco son una receta de cocina para saber como “lucir la piedad”. En sinceridad, las respuestas servirán para ayudarnos a comprender dónde se halla y cómo arrancar la mala hierba de los valores mundanos, para aprender a cultivar un corazón que honre y glorifique a Dios y para Dios.
miércoles, 14 de enero de 2009
1. Puertas estrechas
ENCUENTRO CON RANDY
Una figura se acercaba con lentitud. Evangelista decidió esperar y lo saludó cordialmente, contento de hallar un viajero y poder conversar. Me contó luego que el hombre se llamaba Randy. “¿Hacia dónde va?” preguntó Evangelista.
“Mmm… a ningún lugar en especial. Donde haya mujeres, allá voy”.
-Oh, ¿por qué?
El hombre se rió. Y su risa parecía estar llena de burla y socarronería. “¿Vaya, por qué me preguntas por qué? ¿No sabes? Un hombre necesita un poco de vez en cuando”.
Evangelista respondió con seriedad: “¿Te refieres a fornicación?”
-“¡¿Fornicación?! ¡Lo dices como si fuera la peste! El sexo es normal y saludable”.
“Tienes razón –respondió Evangelista- el sexo es normal y saludable. Pero yo no te pregunté sobre el sexo, sino sobre fornicación”.
Randy se rió otra vez. “¿Ajá, y cuál es la diferencia?”.
“¡Dios! ¡Dios! ¿y qué tiene que ver Dios con el sexo?”
“Vaya -respondió Evangelista- es como si preguntaras qué tiene que ver Tomás Edison con los bombillos. Dios inventó el sexo. El fue quien lo diseñó”.
-“¿Entonces por qué ustedes los cristianos se meten tanto con lo del sexo, eh? ¡Les encanta decir y opinar quién debe dormir con quién y quién no!”.
–Pues claro que sí, respondió Randy.
“¿Si tuvieras oportunidad, lo frenarías?” –¡por supuesto!- “¿Lo harías como amigo del arte o como enemigo del mismo?” –como amigo, claro, se impacientó Randy.
Triunfante, Randy contestó: “no tendría que responderle; ¡la acusación es absurda!”.
“Es obvio que no conoces a muchos cristianos”, dijo Evangelista.
Evangelista sonrió esta vez, y negó con su cabeza al tiempo que hablaba: “no defenderé las reglas, no son mías sino de Dios; El las aplica y defiende según considere. En cuanto a tu acusación de envidia, te diré una cosa más: si veo a un hombre de 400 libras de peso en la calle, ten por seguro que no envidio para nada el placer adicional que haya tenido al comer; así, tampoco envidio el placer que tú hayas sentido en la cama”.
De nuevo, Evangelista sonrió: “temo que tu analogía es falsa, no es como comprar un disco sino más bien un instrumento y aprender a tocarlo; si hay compromiso, el aburrimiento no será un peligro”.
“Tienes un hábito que te ha esclavizado a tus deseos. Es comprensible. Pero ¿por qué te jactas de ello?”.
lunes, 12 de enero de 2009
∞ 2. PUROS DE CORAZON ∞
Tratamos con ligereza el daño que hacemos con los labios porque no vemos los cuerpos que dejamos atrás. Por eso Cristo invade nuestra caverna moral y nos dice cuán serio es este asunto a los ojos de Dios. Nos habla en lenguaje comprensible a todos: la ira alimenta juicio; utilizar términos contenciosos (como raca) merece condenación (Mateo 5:22); llamar tonto a otros nos hace merecer el infierno.
El Señor no está graduando la seriedad del pecado, más bien enfatiza que tales pecados son más serios de lo que uno asume. De hecho, nuestra insensibilidad a su condición real indica la dureza de nuestros sentidos espirituales. Los versos 23 al 26 ilustran la necesidad y urgencia de reconciliación, contrario a la animosidad. Jesús nos muestra que cuando una actividad se halla prohibida en
Imagina un hombre en la iglesia. Está próximo a expresar su devoción a Dios en adoración y ofrendas. Pero no ha tenido comunión con su hermano en la fe, no hay armonía en sus relaciones. Jesús establece que el hombre ha de dejar su ofrenda, reconciliarse con su hermano y después volver en adoración ahora con una limpia conciencia y un corazón lleno. ¿Acaso dice que lo único importante en la adoración es mantener relaciones correctas con nuestro prójimo? ¡No!
Cristo reconoce que nuestra relación con Dios es primordial, pero que aparecemos delante de Dios relacionados –correcta o incorrectamente- con nuestro prójimo. Lo que somos delante de Dios involucra cómo nos hallamos relacionados con otros. Y si nos hallamos en enemistad, ¿cómo ir a la presencia de Dios con manos limpias y corazón puro?
Es locura pensar que El encontrará aceptables nuestras hipócritas ofrendas.
Obediencia es mejor que sacrificios (1 Samuel 15:22). Pedro explica que este principio se extiende hasta el hogar y la familia: esposos traten sus esposas como a un vaso más frágil, con respeto, como a co-herederas de la gracia de la vida de tal modo que nada obstaculice sus oraciones (1 Pedro 3:7). El principio es claro: relaciones correctas con los demás son parte del significado del mandamiento “no matarás”.
La segunda ilustración muestra dos hombres en camino a juicio, todavía argumentando ¡en el camino! Jesús enfatiza que ambos debieran resolver la disputa ahora, antes de llegar ante el Juez. Pudiera ser costoso resolverlo ahora, lo que sí es claro es que resulta humillante. Pero si continúa la disputa, uno se hallará en prisión y no podrá salir hasta que pague el último centavo (es decir, nunca).
Leer estos versos en su contexto nos salvaguardará de confusión para entender las palabras del Señor. Los ejemplos no son leyes ni consejos para la conducta en la iglesia o para resolver problemas legales. Son más bien ilustraciones de cuán vital es mantener buenas relaciones con los demás.
El primer ejemplo subraya la necesidad de reconciliación. El segundo ejemplo presenta la urgencia de la reconciliación.
La animosidad es una bomba de tiempo. No sabemos cuándo explotará. Hemos de lidiar con ella rápidamente, antes que las consecuencias de nuestra amargura estén por completo fuera de control. Muchas de las relaciones humanas destruídas hubieran podido preservarse si hubiera habido comunicación y acción en el momento oportuno. Y Jesús nos enseña que el tiempo oportuno es tan pronto somos conscientes de la enemistad con nuestro hermano (Mateo 5:23).
Un punto más: el Señor nos insta a buscar reconciliación cuando “tu hermano tiene algo contra ti (v.23) o cuando “tu adversario te lleva a juicio” (v.25). Nos llama a que mientras sea posible hemos de remover toda base de enemistad.
Pero no dice, ni urge, a que compartamos cada pensamiento de nuestro corazón durante el proceso de reconciliación.
Nuestros pensamientos y pecados secretos no serán santificados porque los hagamos públicos. Olvidar esto ha conducido a muchos cristianos (y a aquellos que los han escuchado) a infelicidad y desastre. ¡Jesús no dice que limpiemos nuestra ropa sucia en público!
Más bien nos conduce a que enfrentemos rápida y totalmente toda ruptura de comunión entre hermanos, antes de que nos lleve a cometer un asesinato espiritual.
THE SERMON ON THE MOUNT. Kingdom life in a fallen world. Sinclair B. Ferguson
domingo, 11 de enero de 2009
PENSAMIENTOS PARA JOVENES
¿Cómo descubrir la voluntad de Dios en circunstancias confusas, o difíciles?
Considerar las siguientes normas te será muy útil:
Viviendo una fe Prestada (Contado como Justo en Cristo - 1)
El libro se puede descargar gratuitamente en pdf aqui.
Como el libro no ha sido traducido aun, he decidido, mientras voy leyendo, publicar pequeñas porciones que me han sido de edificación.
En el primer capítulo, el autor escribe sobre la importancia de la doctrina en la vida de la iglesia y entre uno de sus argumentos dice lo siguiente:
Miles están viviendo con una fe prestada. Estamos viviendo de los dividendos, si pudiéramos decirlo así, de las inversiones intelectuales y doctrinales de pastores y líderes de siglos pasados. Pero el "banco central" de la Biblia no fue dado para financiar futuras generaciones meramente con las inversiones del pasado. Son preciosas y me beneficio de ellas a diario. Todos nos beneficiamos, aun los que no lo saben. Pero si no invertimos energía en la tarea del entendimiento, el Banco cerrará - como lo ha hecho ya en muchas iglesias.
¿Cuántas de las creencias y prácticas de tu iglesia las entiendes?
¿Cuántas cosas que dices creer son convicciones de otro que no puedes defender?
Aprendamos de los demás, pero dediquemos esfuerzos por escudriñar las Escrituras.
Terminamos con una famosa cita del autor: Rastrillar es fácil, pero todo lo que se obtiene es hojas secas. Escarbar es difícil, pero podrías encontrar oro.
sábado, 10 de enero de 2009
∞ 1. PUROS DE CORAZON ∞
Jesús vino a cumplir la ley, no a destruirla. De hecho, Cristo enseña que la ley de Dios es una herramienta diagnóstica esencial. Ya sea que la observes o la rompas o que alentemos a otros, será indicación de nuestra condición espiritual. Es el estándar de valoración en el reino (Mateo 5:19,) pero no el estándar para entrar al reino de Dios.
Matar un hombre, ya sea su cuerpo o su reputación y carácter con ira o con palabras hirientes, son parcelas del mismo solar, de la misma enfermedad espiritual. Revelan la animosidad del corazón contra nuestro vecino.
¡Cuán cuidadosos debemos ser con nuestro espíritu y la lengua que lo expresa! Nuestras palabras son índice de nuestra condición espiritual. No es accidental que el Nuevo Testamento nos enseñe claramente a controlar lo que decimos (Mateo 12:34; 15:18; Efesios 4:29; Santiago 3:1-12).
Creencias
1. ¿Por qué es importante que
2. ¿Responde
3. ¿Por qué sí o por qué no?
4. ¿Qué asunto revela con toda claridad?
5. ¿Qué asunto no es visible con claridad? (por favor piense un ejemplo de cada uno).
6. ¿Cómo afectan estas ideas el peso que debiera dar a cada uno de los ejemplos?
viernes, 9 de enero de 2009
HASTA AQUÍ NOS AYUDÓ EL SEÑOR (1ª Samuel 7:12)
La expresión “hasta aquí” se asemeja a una mano que señala el pasado. A través de la pobreza, a través de la riqueza; a través de la enfermedad, a través de la salud; en la patria, en el extranjero; en la tierra, en el mar; en honra y en deshonra; en tristezas, en gozo; en aflicción, en triunfo; en oración y en tentación; en el hogar que teníamos y en el hogar que ya no tenemos… “hasta aquí nos ayudó el Señor”.
Pero esta expresión: “hasta aquí”, apunta también “hacia delante”, “a partir de aquí”. Cuando una persona levanta cierta señal y escribe en ella “hasta aquí”, indica que aún no llegó al fin y que, por lo tanto, tiene todavía que recorrer cierta distancia. En ese recorrido habrán más pruebas, más alegrías; más tentaciones, más triunfos; más oraciones, más respuestas; más fatigas, más fuerzas; más luchas, más victorias.
Después vendrán las enfermedades, los achaques y la muerte. ¿Y con esto se termina todo? ¡No! Hay más todavía: el despertar a la semejanza de Dios, los tronos, las arpas, los cantos, los salmos, los vestidos blancos, el rostro de Jesús, la compañía de los santos, la gloria de Dios, la plenitud de la eternidad y la inmensidad de Su gloria.
¡Anímate, creyente! Y con agradecida confianza levantemos nuestro “Ebenezer”, o sea, “nuestra piedra de ayuda” que es Jesús, pues el que nos ayudó hasta aquí, nos ayudará hasta el fin de la jornada. La fidelidad del Señor es eterna, su misericordia es nueva cada mañana. Dios nos ama tal como somos y estamos; nunca miente, sus promesas son verdaderas, su pacto con nosotros es eterno.
¿Recuerdas estas promesas que te hizo durante el año?:
“En este instante estoy pensando en ti”; “Nunca te dejaré, jamás te abandonaré”; “No temas, Yo estoy contigo, Yo Soy tu ayuda”; “Yo Soy tu consolador”; “Yo estaré contigo en las tribulaciones”; “Yo curaré tu heridas”; “Yo daré nueva vida a tus hijos”; “Mis ojos están puestos en ti”; “Yo levanto tu cabeza, no te humillarán”; “Mi Paz te dejo, Mi Paz te doy. No se turbe tu corazón ni tenga miedo”; “Yo te sostendré y te libraré”; “Tú eres mi siervo, mi elegida”; “Yo hago nuevas todas las cosas”; “Yo te daré consejos y velaré por ti”; “Otra vez abriré caminos en tu soleda y ríos en tu desierto”; “Yo Soy tu Señor, tu Salvador”; “Yo bendeciré el trabajo de tus manos”; “No te angusties, Yo Soy tu Dios que te esfuerzo”; “Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré”; “Yo te escogí y no te deseché”; “Pon tu esperanza en Mí”; “Yo te libraré de las tristezas”; “Yo mismo me ocuparé de todos los que te oprimen”; “Construirás casas y vivirás en ellas”; “Mía es la venganza, Yo pagaré”; “Ninguna arma forjada contra ti prosperará”; “Yo concederé los deseos de tu corazón”; “Mi Presencia irá contigo”; “Yo mismo iré delante de ti”; “Te protegeré por dondequiera que vayas”; “Con amor eterno te amo”; “Aún en la vejez, Yo te cuidaré y te sostendré”; “Yo estoy de tu parte, Yo te ayudaré”; “Yo perdono tus pecados y sano tus enfermedades”; “Te cuidaré como a la niña de mis ojos”; “Yo te daré salud y te curaré y te sanaré”; “Yo enjugaré tus lágrimas”; “Yo te haré gozar de Mi salvación”; “Yo nunca me olvidaré de ti”; “Yo no tardaré en hacerte justicia”; “Yo sanaré a tu nación”… “Yo, estoy a la puerta y llamo. Si tú oyes Mi voz y abres la puerta de tu corazón, Yo entraré en él y cenaré contigo, y tú conmigo.”
Cuán maravilloso es el panorama que la expresión “hasta aquí” presenta a nuestros ojos, cuando la consideramos a la luz de nuestro único y suficiente Señor y Salvador personal: JESÚS. Carlos H. Spurgeon. Tomado de www.perlaspreciosas.org
Mi diaria resolución
Predicarme el evangelio a mí mismo cada día alimenta en mi interior el fuego santo de creer lo que Dios dice, gozar lo que El ofrece, hacer lo que El manda. Cierto, no merezco ser un hijo de Dios y no merezco ser libre de la culpa y poder del pecado. No merezco este inmenso privilegio de intimidad con Dios, ni tampoco ninguna otra de las bendiciones que Cristo compró para mí con Su sangre. No merezco ser útil para Dios.
Pero por la gracia de Dios soy quien soy y tengo lo que tengo y he aquí por tanto resuelvo ¡no permitir que ninguna porción de la gracia de Dios sea vana en mí!
Y en la medida en que falle en vivir esta resolución, me apoderaré con fuerza del perdón que Dios dice es mío y continuaré caminando en Su gracia.
Este es mi manifiesto, mi diaria resolución, y sea Dios glorificado en esta confianza que pongo en El.
Milton Vincent, A Gospel Primer for Christians (Focus Publishing, 2008), 52. Citado en Of First Importance blog.
martes, 6 de enero de 2009
Pensamientos post-navideños
Tal parece que muchas personas son capaces de celebrar la Navidad solamente si “todo anda bien”.
Pero si leemos con atención los textos de la Biblia , nos daremos cuenta que la Navidad no guarda relación alguna con esta idea de que “todo debe andar bien”.
De hecho, los tiempos bíblicos eran bastante difíciles y oscuros. Resaltan el mensaje de que Dios está en control de todas las cosas, en especial de salvación para Su pueblo. Esto explica el por qué brilla la esperanza y el por qué estamos contentos a pesar de lo pudiera suceder a nuestro alrededor.
Analiza la familiar historia en Lucas 2. El capítulo inicia señalando que el emperador romano de turno ha decretado que todo el mundo debe registrarse para asunto de impuestos. Ninguna buena noticia para el pueblo judío. Porque, en primer lugar, ¿acaso algún gobierno requiere registrarse para disminuir los impuestos?
Tal decreto constituía un símbolo de opresión.
No eran libres y tenían que pagar altos impuestos a gobernantes de lejanas tierras que adoraban ídolos. Además tendrían que regresar a sus pueblos natales cuando viajar era costoso y peligroso. Para gentes como la familia de José, que tendrían que desplazarse desde Nazareth hasta Belén, sería un larga jornada que interrumpía su trabajo (y por supuesto su salario) y tendría un costo para todos.
Es muy probable que el decreto de César haya despertado resistencias y protestas en el pueblo judío. Algunos habrían preguntado “¿dónde está Dios? ¿Por qué permite que seamos maltratados? ¿Cuándo nos libertará? ¿Se habrá olvidado de nosotros? ¿Estará escondido nuestro sufrimiento delante de El?”.
Lo que no sabían era que Dios estaba ahí mismo obrando a través de un decreto como éste para traer al Salvador al mundo. Dios obrando en el corazón de un rey incrédulo para que hiciera este decreto y que José y María viajaran hasta Belén para que el Mesías naciera ahí y se cumpliera la profecía. El mismo asunto que al pueblo le pareció evidencia de opresión era en realidad el principio de su liberación.
Lo que parecía ausencia de Dios era la preparación de su encarnación, Emmanuel, “Dios con nosotros”. Cuando Dios pareció más ausente, El estaba ahí, obrando como a menudo hace, en la oscuridad, ejecutando la liberación de Su pueblo.
Hay mucho aquí para aprender y aplicar en nuestras vidas. La Navidad no es pretender que todo “anda bien ahora”. Tal pretensión es mentira y será evidente a cualquiera. No, Navidad es la bendita seguridad de que Dios obra y continúa obrando en la redención de Su pueblo. Es recordar que Dios trae salvación aunque parezca otra cosa.
Esto nos da esperanza y nos enfoca hacia el día venidero cuando Dios haga todas las cosas buenas. Y con esta verdad en la cabeza celebremos en esperanza y declaremos nuestra fe y esperanza como un hecho de fe.
Dr. Ray Van Neste, via Reformation21 Blog on 12/26/08
lunes, 5 de enero de 2009
╬ 7. DISCIPLINA DEL SERVICIO ╬
Servicio no es una lista de cosas por hacer. Tampoco es un código de ética. Servicio es una forma de vida. Una cosa es actuar como siervo y otra muy diferente ser un siervo.
Está el servicio de guardar la reputación de otros, o de la “caridad”. Pablo enseña a “no hablar mal de nadie” (Tito 3:2). Podríamos envolver nuestra habladuría –difamación- en todas las capas de respetabilidad religiosa que queramos, pero seguirá siendo veneno.
Dominio de la lengua obrará maravillas en nuestro interior.
Tampoco ser cómplices del hablar ligero de otros. Con firme gentileza, no permitas que otros difamen a terceros en tu presencia, enseña a que vayan directamente con la persona ofensora y resuelvan sus asuntos. Guardar la reputación de otros es servicio profundo, que perdurará largo tiempo.
Es un acto de sumisión y de servicio permitir que otros nos sirvan. Es reconocer su “autoridad en el reino” sobre nosotros. Recibir con gracia, de gracia, sin sentir que debemos pagarlo. Aquellos que, en su orgullo, rechazan ser servidos, demuestran falta de sumisión al liderazgo establecido en el reino de Dios.
Está el servicio de la cortesía común. Somos llamados a “ser amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres” (Tito 3:2). Nunca menosprecies los rituales de la cortesía de cada cultura. Los misioneros saben esto muy bien. Algunos pensarán que actos de cortesía carecen de sentido o son hipócritas, pero esto es un mito. Toda cortesía es relevante en extremo.
Decir “gracias”, “por favor”, contestar RSVP, escribir cartas de apreciación, son servicios de cortesía. Los hechos específicos podrán variar según la cultura, pero su propósito será el mismo siempre: reconocer a otros y afirmar su valor.
