sábado, 27 de diciembre de 2008

2.PUERTAS DE SALUD: ORACIÓN ∞

Orar, saber orar, implica procesos de aprendizaje. Somos libres de preguntar, experimentar, fallar incluso, porque son procesos. ¿Cómo aprender a aprender? Toma los Evangelios y extrae cada referencia a la oración, ¿cuál es la enseñaza de Cristo en cada una? Observa, por ejemplo, que en oraciones de intercesión por otros, ni Cristo ni los apóstoles ni los profetas concluyen en la frase “si es Tu voluntad”.

Es obvio que creían saber la voluntad de Dios antes de orar en fe. ¿Por qué? Porque estaban tan inmersos en la llenura del Espíritu Santo que al enfrentar una situación particular sabían lo que debían de hacer. Su oración era tan positiva que a menudo se expresaba en mandatos directos, de autoridad: “camina”, “sé bien”, “levántate”. Al orar por otros, no había espacio para indecisión, intentos, medio esperar que…

Busca personas cuya oración efectiva y poderosa es manifiesta, y pide que te enseñen todo su saber. Busca la sabiduría y experiencia de pasados maestros de la oración, cuyos libros puedes leer y re-leer. Estudia las oraciones del AT, de Moisés, Elías, Ana, Daniel, etc., con nuevo interés, el de aprender a orar.

Y comienza a orar por otros.

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho (Juan 15:7).

Comprender que el trabajo de orar implica aprendizaje nos salvará de arrogancia y el menosprecio de considerar la oración como irreal. Si al encender el TV no apreciamos la imagen, no es verdad que declaramos que no existen las ondas electrónicas; más bien asumimos que hay un problema a identificar para luego corregir. Es lo mismo con la oración. Podemos determinar si oramos bien, de acuerdo a los resultados: os será hecho. Quizás nuestra oración fue incorrecta, quizás hay algo dentro de nosotros por cambiar, quizás hayan nuevos principios para orar que hemos de aprender, quizás cultivar paciencia y perseverar sea lo necesario. Escuchamos, hacemos los ajustes necesarios y oramos otra vez. Sabremos que nuestras oraciones están siendo contestadas con la misma seguridad que sabemos si el televisor funciona o no.

Un aspecto crítico al aprender a orar por otros es permanecer en contacto con Dios de tal modo que Su vida y poder fluya en nosotros hacia los demás. Luego creemos estar en contacto cuando no es así. En este momento, por ejemplo, docenas de señales de radio y TV cruzaron los aires al leer estas líneas, pero no las escuchamos por la sencilla razón de que no estamos conectados a ellas. Hay personas que oran y oran con la mayor intensidad y nada sucede. No están conectados a Dios, o peor aún, ni siquiera están en Dios.

Escuchar al Señor es la primera, la segunda y la tercera cosa necesaria para intercesión por otros. Sin el aliento divino, sin el trabajo espiritual de permanecer conectados a El nuestras oraciones serán solo simples y vanas repeticiones.

¡Escuchar a Dios es el preludio! Hemos de oír, saber, amar y obedecer la voluntad de Dios para nuestras vidas antes de interceder por otros.

Pero no tardes: no esperes a ser perfecto en tus oraciones o a tenerlo todo dispuesto para empezar a orar por los demás. Sé sabio. Empieza por las pequeñas cosas. Quien es fiel en lo pequeño será fiel en lo grande.

Luego sentimos miedo al pensar que nuestra fe no es suficiente para orar por aquel hijo o aquel visitante o por aquel matrimonio. ¡Pon a un lado tus temores! La Biblia enseña con suma claridad que aún si nuestra fe es del tamaño de una semilla de mostaza son posibles grandes milagros. En realidad, el hecho mismo de levantarse a orar por una persona es señal de fe suficiente.

El problema no es falta de fe, sino de compasión.

A menudo, no parece haber empatía suficiente entre el orador y el sujeto de la oración. La Escritura nos dice que Jesús “era movido a compasión” por la gente. En cada acto del Señor brilla la compasión. Oremos pues por las personas no como “cosas” sino como lo que son, “personas” a quienes amamos.

Nuestra fe crecerá y se fortalecerá a medida que mostremos la compasión que Dios nos ha otorgado a cada quien. De hecho, si en verdad amamos, desearemos más de lo que podamos expresar o del poder que tengamos para dar, lo cual intensificará nuestra oración.

Darnos cuenta de este sentido interno de compasión es uno de los mejores indicadores del Señor de que tal o cual evento se ha convertido en un proyecto de oración personal. El corazón se levantará en tiempos de meditación, sentirás la necesidad de interceder, de buscar justicia, de percibir la llenura del Espíritu. Este “sí” interior es la autorización divina para orar por tal persona o tal situación.

Otras veces será prudente esperar. Dios seguramente guiará a otra persona a orar por el asunto.

CELEBRATION OF DISCIPLINE. The path to spiritual growth. The discipline of prayer. Richard J Foster

viernes, 26 de diciembre de 2008

Santiago 3:9-10 en Video



Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que han sido hechos a la imagen de Dios; de la misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

jueves, 25 de diciembre de 2008

LA FOTO DE HOY



La exhuberancia [de Dios] en el Caribe

Navidad en la piscina local.

Felices Pascuas a todos!!!
Dios les bendiga y guarde, haga resplandecer su rostro en cada uno, y todo sea para la alabanza de su gloria. Amen.
Posted by Picasa

domingo, 21 de diciembre de 2008

LA FOTO DE HOY


La exhuberancia [de Dios] en el Caribe.
Arbol de grayumbo en la reserva de Ebano verde.
Posted by Picasa

Como niños, pero no infantiles

(Mar 10:13-15)  Dejad a los niños venir a mí,  y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

¿Cómo son los niños? La pregunta es obligada porque el verso dice “recibir el reino de Dios como un niño”.

  1. ¡Entusiastas! Y vaya si lo son, todo lo atacan con alegría.
  2. Literales: no tienen ningún problema en creer la verdad.
  3. Confiados, pero no débiles.
  4. Dependientes de sus padres.
  5. Duermen en público sin sentir culpa alguna (y no son perezosos, ojo).
  6. Prueban límites, aceptan retos. Parecen aborrecer reglas pero de hecho las aman y preguntan por ellas.
  7. No ven las fallas como si fuera el fin del universo. Si caen, simplemente se levantan y vuelven a jugar.
  8. Hacen amistades a medida que surgen, sin pensar en estatus o su apellido o de quién se trata.

¡Oremos! Dios nos conceda esta clase de actitud, ser como niños de corazón pero no infantiles en la conducta, ser como niños en nuestros afectos pero maduros en fe.

Bodas a secas

Antenoche fuimos invitados a una boda sin ceremonia religiosa, una boda civil a secas. Una ceremonia sencilla y humilde pues los contrayentes eran jóvenes recién graduados de la universidad local, pero que no profesan fe en Dios.

Sin embargo estos jóvenes no pudieron sustraerse al encanto de una marcha nupcial, ni la recitación en prosa del fragmento de 1 Corintios 13 sobre el amor, ni a todos los comentarios escritos por sus invitados en el libro de notas donde les felicitan en nombre de Dios, les desean bendiciones y elevan súplicas para que Dios les guarde en caminos de santidad, perdurables. Hasta la misma juez que presidió la ceremonia no pudo sustraerse a tales palabras.

Y es que el matrimonio es así. Instituido por Dios, autentificado por Dios, utilizado como símbolo de la unión final de la Iglesia de Dios –la Esposa- con el Cordero de Dios, nuestro Señor Jesucristo.

Por cierto, ¿se han dado cuenta que si la novia está bien, la boda es bellísima? Si la novia sale bien en las fotos, todo anda bien. Si la novia muestra alegría, la boda es feliz, etc.

Como si la novia fuera el punto central de una boda.

Y esto es muy revelador. Quiera el Señor encontrarnos fieles y en santidad –para su gloria, a nosotros su Iglesia- en aquel Día Final, en la celebración de las Bodas del Cordero.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Mejores hombres

Los hombres son el método de Dios.

La Iglesia busca mejores métodos; Dios busca mejores hombres.

Lo que la Iglesia necesita hoy en día no es mejor maquinaria, o mejores –nuevas-organizaciones o planes más novedosos. Lo que la Iglesia necesita son hombres que el Espíritu Santo pueda usar, hombres de oración, hombres poderosos en la oración. El Espíritu Santo no mora en las máquinas, sino en hombres. No unge planes, sino hombres, hombres de oración.

El entrenamiento de los doce apóstoles fue la gran tarea, difícil y perdurable, de Cristo. Dios no necesita grandes talentos o gran conocimiento o grandes predicadores, sino hombres grandes en santidad, grandes en fe, grandes en amor, grandes en fidelidad, grandes para Dios… hombres que vivan predicando sermones santos producto de vidas santas. Estos hombres pueden moldear generaciones para Dios.

EM Bounds, citado por Justin Buzzard en Buzzard Blog, dic 18, 2008

viernes, 19 de diciembre de 2008

DE LA SUPREMACÍA DE CRISTO EN LA VERDAD

La vida es frágil y llena de distracciones. En nuestra cultura de hoy, hay dos perspectivas o pensamientos filosóficos, opuestos entre sí, que es necesario considerar con cuidado pues hay algunos que pretenden combinarlos dentro de la Iglesia de Cristo:

Pensamientos

Perspectiva centrada en Cristo

Perspectiva secular humanista

Sobre Dios:

Dios es supremo. El es Creador de todas las cosas.

No hay Dios. El hombre es central en todo, es causa y efecto.

Sobre el Hombre:

El hombre es creación de Dios.

El hombre es resultado de procesos evolutivos naturales, espontáneos, al azar.

Sobre la Verdad:

Es absoluta, en tiempo y lugar y esfera. Siempre acorde a la Escritura.

Es relativa, aquello que puede ser probado por métodos científicos naturales.

Sobre Ética:

Es absoluta, en tiempo y lugar y esfera. Idem.

Es relativa al tiempo, cultura, lugar, género; es negociable.

¿En qué radica la importancia de reflexionar estas cosas? En la aplicación práctica. Las respuestas de cada punto de vista a las preguntas trascendentales de la vida que todo hombre se hace, y que gobernarán su estilo de vida y conducta (consciente o inconscientemente).

Preguntas

Perspectiva centrada en Cristo (Colosenses 1:15-23)

Perspectiva secular humanista

¿Quién soy yo? (o mi naturaleza)

Creación de Dios, por medio de Cristo y para Cristo, a imagen y semejanza divina, corona y gloria de Su Creación.

Un accidente de la Naturaleza. Por tanto no hay diferencia entre seres sencillos y complejos.

¿Por qué estoy aquí? (o mi propósito)

Para dar a Cristo la honra, gloria y supremacía en todas las cosas.

Si somos producto de la nada, luego entonces hay que aprovechar el tiempo: consumir y disfrutar.

¿Cuál es el problema del mundo?

¡El Hombre! Porque somos extraños y enemigos de Dios, haciendo malas obras (v.19-21)

Falta de educación, mala distribución de la riqueza y malos gobernantes.

¿Cómo arreglar el mundo en que vivimos?

Mediante reconciliación en Cristo, gracias a la expiación hecha por El en lugar nuestro. Fe, arrepentimiento, santidad de vida.

Con más educación y mejores gobiernos (de hecho, el comunismo empezó con estas premisas).

La pregunta real de todo hombre es la siguiente: ¿si Dios es bueno, cómo es que un Dios Santo, Justo y Poderoso me tiene aun con vida? Observa adonde conduce la respuesta del pensamiento secular humanista: comamos y bebamos, que mañana moriremos.

1.       Piensa, ¿quién o qué tiene la supremacía en tu vida?

2.       El problema del hombre es interno, del corazón. No se arregla con modificaciones externas.

3.       ¿Cuál es tu perspectiva? ¿Cuál es tu visión del mundo y de la vida?

4.       Todo sistema religioso -fuera de Cristo- predica experiencia mística y buenas obras. Pero el Evangelio no es así, hay que nacer de nuevo, hay que ejercer fe y arrepentimiento y luego vivir en la perseverancia de los santos.

<{{{{><

martes, 16 de diciembre de 2008

LA FALSA TRINIDAD DE HOY

Ruido, Prisa y Multitud. Esta es la falsa trinidad de nuestros días, a la cual rendimos adoración sin darnos cuenta, envueltos en ropajes de tecnología.

¿Qué haría Cristo si viviera en nuestra época?

¿Estaría disponible a Sus seguidores las 24 horas del día, gracias a su Blackberry?

¿Dejaría su celular encendido en la Última Cena a riesgo de ser interrumpido con llamadas innecesarias?

¿Habría dejado de detenerse y hablar con gentes en necesidad porque su beeper no tenía suficiente volumen para contrarrestar los audífonos de su iPod mientras caminaba a una reunión a la cual de todos modos llegaría tarde?

 

¡Oh Señor, líbranos de nosotros mismos!

A menudo, Jesús programó períodos de silenciosa oración para hablar con Su Padre y tener la certeza de hacer Su voluntad, lo más importante. Por ejemplo, antes de iniciar su ministerio público el Señor se retiró 40 días, lejos de comida y gente y ruidos, en esfuerzos de preparación de sí mismo ante la tarea puesta adelante.

A menudo, Jesús se retiró a lugares solitarios. Gastó tiempo considerable en silencio,  para orar, descansar, enfocar prioridades en las cuales dedicar tiempo y energía.

La Biblia describe múltiples beneficios derivados de un silencio con propósito:

  1. Escuchar la voz de Dios (1 Reyes 19:11-13)
  2. Esperar con paciencia a que Dios obre (Lamentaciones 3:25-28)
  3. Adoración a Dios (Habacuc 2:20)
  4. Conocer mejor a Dios (Salmo 46:10)
  5. Orar con eficacia (Lucas 5:16)

Quiera nuestro Señor librarnos de nuestra adicción al ruido, la prisa y el gentío y nos conceda experimentar de manera regular el don del silencio, pues con frecuencia es ahí donde El mismo nos espera. Hubo silencio antes que Dios creara al mundo y hubo silencio antes que Jesucristo iniciara su ministerio público. Silencio es quizás lo que nos permita hablar como Dios quiere que hagamos.

Modificado de Silence, Mark Driscoll disponible en http://theresurgence.com/silence

domingo, 14 de diciembre de 2008

¡LAS PIEDRAS CLAMARÍAN!

¿Sabes por qué? Porque desde la noche de los tiempos la Creación entera gime a una, esperando el regreso glorioso de nuestro Señor.

¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!

Imposible callarse, las piedras clamarían. 

sábado, 13 de diciembre de 2008

LA FOTO DE HOY

Probando bizcochos.....Uhmmm !Que rico....!
Posted by Picasa

Prostitutas antes que los Sacerdotes

Hablándole a los sacerdotes judíos, el Señor Jesús hace una declaración casi increíble para la mente humana:

Mateo 21:31 ...Jesús les dijo*: En verdad os digo que los recaudadores de impuestos y las rameras entran en el reino de Dios antes que vosotros.

¿Como es posible que una prostituta entre al cielo antes que un sacerdote?

vs 32 - Porque Juan vino a vosotros en camino de justicia y no le creísteis, pero los recaudadores de impuestos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, ni siquiera os arrepentisteis después para creerle.

La razón por la cual las prostitutas pueden entrar al cielo antes que sacerdotes es porque creyeron las palabras de Juan el Bautista. Tu también puedes entrar al cielo antes que muchos sacerdotes, pastores y tele-evangelistas. La manera es creyendo las palabras de Juan el Bautista sobre Jesucristo.

He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo...éste es el que bautiza en el Espíritu Santo.

Dios no es Agradecido

Dios nunca le ha dado gracias a nadie ni nunca lo hará y eso es bueno. Dios no necesita nada de nosotros ni podemos darle como si lo necesitase. Ser amado por Dios no es lo mismo que ser amado por los hombres.

Lucas 17: 9-10  ¿Acaso le da las gracias al siervo porque hizo lo que se le ordenó? Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que se os ha ordenado, decid: "Siervos inútiles somos; hemos hecho sólo lo que debíamos haber hecho.



viernes, 12 de diciembre de 2008

INDULGENCIAS Y LA REFORMA

El periodico Listin Diario de fecha 8 de diciembre del 2008 publica la siguiente nota:
"Durante la actividad celebrada en el Palacio de los Deportes [IX Ultreya Nacional], fueron anunciadas las iglesias que en el pais concederan la indulgencia plenaria para los catolicos que han cometido pecados graves, concedida por el Papa Benedicto XVI con motivo del Ano Paulino... la indulgencia plenaria es una gracia especial que concede la Iglesia Catolica a las personas que estan arrepentidas de sus pecados... cuando una persona peca contrae dos penas: la pena temporal, que se puede redimir con cualquier acto piadoso, y la pena eterna, que la absuelve la indulgencia plenaria".

Cuando Martin Lutero coloco en la puerta de la iglesia en Wittenberg sus 95 tesis el 31 de octubre de 1517 -hace 491 anos-, significo el re-descubrimiento de que la Palabra se halla contenida en un libro, la Biblia.
Lutero se percato de este hecho poderoso: Dios preserva la experiencia de salvacion y santidad de generacion en generacion mediante Su Palabra revelada, contenida en La Escritura o Biblia. La Palabra de Dios llega hasta nosotros contenida en un Libro.

Y las implicaciones de esta simple observacion son enormes, para redencion y salvacion de miles que han abierto y leido El Libro.

Porque la Biblia es muy clara: la fe es por el oir, y el oir, por la Palabra de Dios.
Si confesares con tu boca que Jesus es el Senor, y creyeres en tu corazon que Dios le levanto de los muertos, seras salvo. Porque con el corazon se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvacion (Romanos 10:17; 10:9-10).
Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigenito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16).

El hombre es incapaz de justificarse a si mismo, incapaz de santificarse a si mismo, incapaz de prepararse como debiera, incapaz de confiar en Dios por si mismo. Solo Dios perdona el pecado de aquellos que han sido lavados por la sangre de Su Hijo Jesucristo. Nadie mas, ni con un millon de indulgencias plenarias, puede proclamar perdon de pecados o absolucion de penas eternas.

(por favor excusen la falta de acentos, ya aprendere).
Posted by Picasa

PEDID Y SE OS DARÁ (Mateo 7:7-12)

Pedid y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

El Sermón del Monte se caracteriza por mostrar la esencia de la obediencia a Dios. El contexto es vigoroso, radical, de entrega total. Al examinar su contenido uno queda humillado. ¿Necesitas algo? Pide a Dios, la respuesta es segura y es gratis y es conforme a Su misericordia.

¿Cómo saber que la respuesta es segura?

Porque Dios es bueno y nosotros sus hijos. (Romanos 5:10). Si nosotros, como padres terrenales, satisfacemos a nuestros hijos, ¿cuánto más Dios? (nuestro Padre celestial).

¿Y qué sobre oraciones “no contestadas”?

Observa que el texto no señala que Dios cumplirá literal, sino que Dios no dará cosas malas. La promesa es que Dios dará buenas dádivas (conforme a Su voluntad, porque buena dádiva no significa lo mismo para Dios que para el hombre). Pero el primer punto es pedir. Dios garantiza que recibirás lo que pidas o algo mejor (¡aunque duela! quizás ese algo sea mejor que nada). Y aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros, a El sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones (Efesios 3:20,21).

¿Por qué promete Dios respuesta? ¿Para qué sirve?

Así que… (v.12) conecta este verso con lo antes dicho. …todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced vosotros con ellos… Ama a tu prójimo como quieres que ellos te amen a ti. ¿Por qué orar? Porque vivir la vida cristiana es imposible si no tenemos el poder de Dios. Necesitamos la gracia de Dios para cumplir esta regla de oro, de hacer a otros como queremos que ellos nos hagan. ¡Pide gracia! ¡Pide para obedecer!

Algunos cumplen por deber, son legalistas. El creyente ora a Dios por gracia, porque sabe que en sí mismo o basado en sus fuerzas es imposible obedecer.

¿Cómo orar? ¿Cuál es el propósito real?

Ciertamente hemos de pedir lo que necesitemos para cumplir la voluntad divina. Pero el verso 12 muestra el propósito supremo: hemos de orar por gracia para amar a Dios y al prójimo, para tener un corazón inclinado a Dios como dice David: inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la ganancia deshonesta (Salmo 119:36). Analiza tu oración: aquello por lo que demos gracias con mayor frecuencia, será lo que más valoremos. ¿Conoces tus prioridades? ¿Refleja tu oración tus prioridades?

Por esta razón, también nosotros, desde el día que lo supimos, no hemos cesado de orar por vosotros y de rogar que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría y comprensión espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios (Colosenses 1:9,10).

El énfasis de Pablo es el bien espiritual de sus hermanos. Haz que tu oración por lo material se haga sierva de tu oración por lo espiritual; que contribuya a cumplir la voluntad de Dios (Proverbios 30:8,9).

¡Cuidado con pedir mal!

Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? (Santiago 4:3-5). Pedimos mal si es...

·          Para gastar en placeres terrenales (adulterio espiritual, pues la Iglesia de Cristo es llamada Esposa de Dios) (Ezequiel 16:32,34)

·          Para utilizar los dones recibidos de Dios y gastarlos en lo material

·          Cuando nuestra pasión se halla en las criaturas, y no en Dios.

DIRECCIONES BREVES

1.       Aprendamos a pedir gracia para vivir la vida cristiana; ciertamente Dios responderá.

2.       Aprendamos a saturar nuestras peticiones con principios bíblicos. Y cultiva el orar con las palabras mismas de la Escritura.

3.       Usa la oración como un arma de guerra espiritual. Tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios. Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y orad por mí  (Efesios 6:17-19).

4.       Mantener una mentalidad de guerra espiritual evitará males mayores. Amados, ¡la oración no es un interfone sino un walkie-talkie!

5.       Oremos por todo, en todo tiempo, y para la gloria de Dios; y aumente nuestro gozo y deleite en El.

Quiera Dios transformar cada día más nuestras oraciones y vidas, de modo que le glorifiquemos en todo. Amén.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

∞ 4. EL REINO DE DIOS SE HA ACERCADO ∞

¿Cómo se revela la autoridad de Jesús en el Sermón del Monte? Es triste, pero la mayoría creemos que se trata de un mensaje calculado para producir la mayor cantidad posible de culpa en el menor número de capítulos: “He aquí el estándar, mira cuán lejos estás. Reorganízate y pa’lante”. Pero este pensar ignora el punto central del mensaje: nuestra relación con Cristo [¿qué lugar ocupa Cristo?].

Otra variante es ver al Sermón como creador de desesperanza: nos muestra lo que deberíamos ser, pero que no somos [todavía]. Es cierto que no podemos evitar un sentido de culpa al leer las palabras del Señor, pero la intención del Autor es colocar ante nuestros ojos la visión gloriosa de lo que el Señor desea que nuestras vidas se conviertan. El sermón describe el regio estilo de vida, el nuevo patrón de conducta en el nuevo reino en el cual hemos entrado.

Hay una paradoja en el corazón del reino. ¿Cómo puede hallarse cerca y a la vez en el futuro? Esta pregunta es el corazón de la vida cristiana. Nos da la perspectiva para descubrir el secreto de la vida en el Reino. 

El reino de Dios ha venido, en Jesús. Por fe entramos en Su reino, nos pertenece. Pero vivimos en “el reino de este mundo” aunque ya no pertenecemos a éste. En otras palabras, pertenecemos a un nuevo orden, una nueva humanidad en Cristo; pero esta nueva vida se lleva a cabo dentro del contexto de la vieja vida. El contexto es la oposición del mundo, de la carne y del Enemigo.

¡Cuán equivocados estamos cuando pensamos que al ser creyentes todo será más fácil, más sencillo, menos demandante! Si nuestro Rey fue probado, tentado, opuesto, rechazado y finalmente crucificado por este mundo, ¿debiera sorprendernos que pertenecer a Su reino implica fiera lucha espiritual? Entramos al nuevo reino con la mochila todavía cargada de viejos hábitos y estilos de pensar. ¡Es una lucha monumental para abandonar el viejo traje!

En verdad, ser del Reino, llenos del Espíritu, es descubrir cuán feroz es el conflicto entre el reino de Dios y el reino de este mundo. Quienes viven por el Espíritu han de sobreponerse a los deseos pecaminosos (no están vacunados contra ellos); luchan a muerte contra los deseos de la carne; gimen en su interior anhelando redención final.  Por esta razón el Sermón del Monte está lleno de frases en sentido negativo. Cristo contrasta los caminos del mundo con los caminos del reino de Dios.

En Su reino, ser positivo implica también ser negativo. Pertenecer a Su reino significa rechazar todas las quejas y características del reino de este mundo. Pertenecer a Su reino significa desarrollar el sentimiento de ser “extranjeros”, peregrinos, en y de este mundo. Aquí y ahora.

El Sermón nos llama a vivir en este mundo como Jesús lo hizo, a vivir la vida de luz del Reino en un mundo caído en tinieblas. No se trata de vivir la vida “ideal” en un mundo ideal. Vivir la vida de luz del Reino aquí y ahora es y debiera ser intensamente real.

THE SERMON ON THE MOUNT. Kingdom life in a fallen world. S.B. Ferguson

∞ EL REINO DE DIOS SE HA ACERCADO.3 ∞

Vivir el Sermón del Monte significa vivir bajo la autoridad de Jesús. Significa venir a El, tomar Su yugo y aprender de El  (Mateo 11:28-30).

También significa que hemos de abandonar el mito (muy común, por cierto) de que uno puede tener a Cristo como Salvador para empezar la vida cristiana y más tarde, en otro momento o en otra época, rendirse por completo y tenerle entonces como Señor.

Este modo de pensar revela una profunda confusión sobre las enseñanzas del Nuevo Testamento:

a)       en primer lugar, uno no “hace” a Cristo Salvador o Señor.

b)       creemos en El, confiamos en El y le recibimos como Salvador y Señor; si tenerle como nuestro Salvador implica pertenecer al reino de Dios (y es así), entonces no es posible vivir en Su reino sin que El sea nuestro Rey y Señor (es decir, supremo en todo).

c)       en otras palabras, si no procuramos vivir el Sermón del Monte entonces nos falta la evidencia fundamental de que Cristo es nuestro Salvador, porque el sermón constituye en esencia la descripción de la vida de salvación.

El clímax del sermón en Mateo 7:21-23 es muy revelador: Jesús asume el papel de Juez del hombre. El destino final de cada quien dependerá de si Cristo “le conoce”,  más obvio en Juan 5:26-27 “Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le dio al Hijo el tener vida en sí mismo; y le dio autoridad para ejecutar juicio, porque es el Hijo del Hombre”. No es un juego de palabras.

Quienes escucharon el sermón reconocieron la consistencia entre la Persona y la enseñanza, y cuando se retiraban a sus hogares el tema de discusión fue precisamente la autoridad de Cristo (Mateo 7:29).

Y Cristo expresa su autoridad mediante Su Palabra, la Biblia.

Es en la Escritura que Jesús continúa enseñándonos. Al leerla, estudiarla, obedecerla, escuchamos Su voz y reconocemos Su autoridad (Juan 10:3-5). Por esta razón una de las marcas del cristiano es el amoroso estudio de la Escritura y otra es la obediencia creciente a todo lo que Cristo nos enseña mediante Su Palabra.

Al adentrarse en el Sermón del Monte, preguntemos primero si hemos resuelto este particular en nuestra vida: ¿qué lugar ocupa Cristo en mi corazón?

Oremos, que El sea Rey y Señor y Salvador y que al escuchar Su voz crezca nuestra mente y vida espiritual en obediencia práctica a cualesquier cosa que El nos mande.

THE SERMON ON THE MOUNT. Kingdom life in a fallen world. S.B. Ferguson

domingo, 7 de diciembre de 2008

AMNESIA PRODUCE APOSTASÍA

La Biblia es muy clara: amnesia produce apostasía. Por eso es que la Escritura es tan incisiva en recordarnos, en que no olvidemos, las cosas que Jehová ha hecho por nosotros.

Examina el diagnóstico del profeta Jeremías sobre Israel:

(Jer 2:5)  Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí,  y se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos?

(Jer 2:6)  Y no dijeron:  ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir de la tierra de Egipto, que nos condujo por el desierto, por una tierra desierta y despoblada, por tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó varón, ni allí habitó hombre?

Cuando permitimos que se deslicen de nuestra memoria los dulces momentos de quietud o los rescates dramáticos que hemos experimentado, estamos en camino hacia Baal. Y este no es un antiguo problema israelita.

Pedro nos advierte de los falsos maestros que “negarán al Señor que los compró”. Una muy buena razón para que participemos con acciones de gracias y frecuentemente de la cena del Señor.

No sea que olvidemos.

JUDGES. Such a great salvation. DR Davis (p.37)

Decálogo para formar un delincuente.

1.      Comience desde la infancia. De a su hijo todo lo que pida. Crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.

2.      No se preocupe por su educación ética ni espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

3.      Cuando diga malas palabras, ríase, festéjelo. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.

4.      No lo corrija ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.

5.      Recoja usted todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a colocar su responsabilidad sobre los demás.

6.      Permítale leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén limpios y nítidos, pero no de que su mente se llene de basura.

7.      Riña a menudo con su cónyuge en presencia de sus hijos, así evitará que no le duela demasiado el día en que la familia –quizá por su propia conducta- quede destrozada para siempre.

8.      Déle todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer de dinero es necesario trabajar.

9.      Cumpla todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. Sacrificio y austeridad podrían producirle frustraciones.

10.  Póngase de su parte siempre en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarle la vida.

Y cuando su hijo sea delincuente, proclame que nunca pudo hacer nada por él.

REFLEXIONES DE UN JUEZ DE MENORES (Ed. Dauro, España). Emilio Calatayud