lunes, 22 de marzo de 2010

Proverbios 23:24

Resolución de conflictos. Servicio.

La cruz de Cristo es nuestro modelo de servicio. Somos llamados a mostrar la misma auto-negación, el mismo auto-control y auto-sacrificio: poner a otros primero.

Pero nuestra cultura ve esto como una represión peligrosa, y por ello inventa "virtudes" como la auto-realización, la auto-plenitud y satisfacción, y la auto-indulgencia. "Te lo mereces", es lo que dicen todos.
Esta nociva actitud puede penetrar la iglesia.
Piense, por ejemplo, en cómo pensamos de dones espirituales. A menudo, asumimos que tenemos que meditar en cuáles son nuestros dones de manera que podamos descubrir un ministerio adecuado. Pero la Biblia no nos enseña esto.

El punto de cada pasaje que trata sobre dones espirituales es alentar al cristiano a celebrar la diversidad en la iglesia (Romanos 12; 1 Corintios 12; 1 Pedro 4). El Espíritu otorga dones a la comunidad para el bien de la comunidad -no para la satisfacción personal (1 Corintios 12:7).
Se habla al cristiano individual a que en humildad sirva a otros y a que en humildad valore la contribución de otros.
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Meditación del 22 de Marzo

“Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vinculo perfecto” (Colosenses 3:14)


En los versos previos el apóstol presiona los hermanos de Colosas a vestirse de ropa divina como el medio de mantener la comunión y la unidad entre ellos.

Manda y espera que todo aquel que haya sido escogido por Dios debe exhibir una conducta acorde con lo que profesa: ser un santo de Cristo. Lo primero que recibimos de Dios es su compasión, y Sus hijos deben manifestar lo mismo en sus relaciones de unos con otros: “Por tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, vestíos de profunda compasión, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia, soportándoos los unos a los otros y perdonándoos los unos a los otros, cuando alguien tenga queja del otro. De la manera que el Señor os perdonó, así también hacedlo vosotros” (v12-13). Se trata de un deber, no una espontaneidad natural, o que el creyente ha de esforzarse en vestir su carácter con estas gracias.


Un hombre vestido de blanco, con estetoscopio al cuello y calzado con zapatos de color blanco sin duda será médico. El uniforme blanco identifica la dignidad de ese hombre como médico y de igual modo el amor es lo que otorga dignidad de ser un elegido de Dios, por eso dice el apóstol: “Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vinculo perfecto”. El amor es el uniforme de un verdadero cristiano, y es la gracia que une la Iglesia de Dios.


Esta unidad consiste de dos cosas: ser de un mismo parecer y tener amor mutuo.

El amor es la principal de todas las gracias. Debían ponerse la ropa interior y otras prendas de vestir sobre su carácter, y ahora les exhorta a ponerse el amor sobre todas las demás, o que esta última es lo que coronaría su vestuario como hombres y mujeres elegidos por Dios para ser coherederos con Cristo, puesto que la dignidad como cristianos estaría incompleta sin esta última.

Compasión, benignidad, humildad, mansedumbre y paciencia no pueden vivir sin la sangre del amor divino. El amor mantiene y da perfección a las demás gracias. Todas virtud cristiana sin amor sería como hermosas flores sin perfume. Nadie niega que los colores de esas virtudes sean bonitos y agradables en sí mismos, pero lo que hace un cuadro hermoso no es la belleza de cada color sino la armonía y proporción con que se combinan. El amor cristiano pone esa hermosa armonía en el carácter de un hombre. Amén.

P.Oscar Arocha, www.ibgracia.org

domingo, 21 de marzo de 2010

¿Cómo vivir en mi mundo postmoderno?

Te invitamos a escuchar y valorar los siguientes sermones del P.Miguel Núñez, de la IBI en Santo Domingo.

sábado, 20 de marzo de 2010

Resolución de conflictos. Tips.

Enfríate. Procura tiempo para calmar tus emociones; utiliza esos momentos para orar y examinar tu propio corazón.

Habla directo. No andes por las ramas. No te quejes con otros. Habla con la persona con quien es necesario hablar: la que está implicada. Quizás quieras conversar el asunto con alguien imparcial, escoge entonces hablar con aquella persona que retará tu conducta y tus deseos.

Entiende la perspectiva. Has esfuerzos para entender, comprender, la perspectiva de la otra persona. Verifica tu entendimiento: repite usando tus propias palabras. Trata de entender cuál ha sido tu propia contribución al asunto. No trivialices los sentimientos ajenos.

No levantes acusaciones. Trata de colocarte en lugar del otro. En lugar de decir "tú me ignoraste" puedes decir "me siento como si me hubieras ignorado."

Evita utilizar la palabra "pero". En cualquier conflicto, utilizar esta palabra cancelará de modo automático cualquier cosa que hayas dicho.

No traigas al presente asuntos pasados. Recuerda que el amor no lleva un libro de los errores ajenos (1 Corintios 13:5).
timchester.co.uk

Consejitos breves

(1) No prives a nadie de esperanza, quizás sea lo único que esta persona posea.
(2) No tomes decisiones cuando estés enojado.
(3) Cuida tu postura física.
(4) No hables de negocios o asuntos privados en un elevador.
(5) No pagues un trabajo sino hasta que esté terminado.
(6) Cuídate de quien no tenga nada que perder.
(7) Aprende a decir "no" con cortesía y presteza.
(8) No esperes que la vida sea justa o carente de sufrimiento.
(9) Sé atrevido y valiente, pero cortés.
(10) No dudes en perder una batalla si esto te conduce a ganar la guerra.

(11) Haz lo que sea preciso en el momento preciso. No seas moroso.
(12) No temas decir "no sé".
(13) No temas pedir perdón, o decir "lo siento".
(14) Elogia a otros cada día.
(15) Mira a los ojos a las personas cuando hables con ellas.
(16) Contempla el amanecer por lo menos una vez al mes.
(17) Di "gracias" siempre.
(18) Pide las cosas "por favor" siempre.
(19) Gasta menos de lo que ganas.
(20) Trata a otros como te gustaría que te trataran a ti.

(21) Haz nuevas amistades y no te olvides de las viejas.
(22) Guarda los secretos, en especial si son ajenos.
(23) Reconoce tus errores.
(24) Utiliza las tarjetas de crédito con juicio, no por el crédito.
(25) No engañes a nadie.
(26) Aprende a escuchar, a veces las oportunidades tocan muy quedo a la puerta.
(27) Elabora una "lista de importancia" para enseñar a otros antes de morir. Léela con frecuencia y procura llevarla a cabo.
(28) A palabras necias, oídos sordos.
(29) Ideas buenas, nobles y capaces, para transformar el mundo, por lo general provienen de una sola persona. Haz tu parte.
(30) Cuando cruces una puerta, hazlo con determinación y confianza.
(30) Conoce tu audiencia. Siempre hay una.

(31) Si tienes limones, haz limonada.
(32) Procura que tu perro no moleste a los vecinos.
(33) Recuerda los cumpleaños de los demás.
(34) Canta en la ducha, cuanto te bañes.
(35) Utiliza el dinero honradamente y con juicio.
(36) Ten buenas relaciones con tus padres y con tus amigos, colegas, vecinos que te rodean.
(37) Presta sólo aquellos libros que no te importe recuperar.
(38) No permitas que nadie te vea alcoholizado alguna vez.
(39) Escoge con cuidado la pareja de tu vida. De esta única decisión dependerá el 90% de tu bienestar.
(40) Ora a Dios sin cesar, cada día. Y ayuna cuantas veces te sea posible.

Anónimo.

Meditación del 20 de Marzo

“Tú diste alegría a mi corazón mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto” (Salmos 4:7)


No dice que el gozo de los otros hombres sea malvado o pecaminoso, sino inferior. Es un gozo que viene del Cielo: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer” (
Romanos 15:13).

El objeto o propósito de un hombre define su gozo. Lo carnal, en los asuntos relacionados con el gozo o satisfacción de vida, se engloba en tres asuntos, y sólo estos tres: honor, dinero y placer.

Si el gozo de un hombre está en ser honrado, apreciado por sus semejantes, o en la posesión y disfrute de bienes materiales o el placer temporal de las cosas, entonces su gozo es carnal, ya que es producido por las criaturas, no por Dios. Este gozo no sólo es terrenal, sino también que es menor -inferior- al verdadero.


El Señor Jesús también hace esta distinción entre gozo carnal y espiritual, nótese: “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos” (Lucas 10:19-20).

Uno puede gozarse en asuntos materiales o terrenales pero el regocijo o gozo pleno de nuestros corazones pertenece sólo a Cristo. Richard Baxter comenta este texto: No se regocijen que los espíritus se sujeten a ustedes, sino que ustedes están sujetos a quien redimió vuestras almas. O que nadie se regocije porque posee una alta posición en la sociedad o dentro del pueblo de Dios, sino porque Dios le incluyó en el Nuevo Pacto.

Nuestro gozo ha de ser sólo en la supremacía de Cristo. No cabe duda que tener la capacidad de echar fuera demonios proporciona un puesto de alta dignidad entre buenos hombres, pero ese no es el gozo del creyente sino Cristo Jesús.

Mientras mayor sea la altura de una persona, mayor peligro para su alma.

Una alta posición social, abundancia de dinero o de placeres no debe ser motivo de gozo, sino de precaución por el peligro que envuelve. Bien fueron reprendidos los apóstoles: “No os regocijéis de que los espíritus se os sujetan” (Lucas 10:20). Amén.

P.Oscar Arocha, www.ibgracia.org

viernes, 19 de marzo de 2010

Resolución de conflictos

¿Cómo respondemos a la idea de comunidad misionera? ¿Contentamiento? ¿Idealismo? ¿Amenaza? ¿Intrusos? Como ideal, se oye bien el término comunidad misionera. Ahora bien, ¿guarda relación con la realidad? ¿Cómo trabajar con personas reales?

Quiero sugerir cuatro elementos clave para que una comunidad trabaje:
* tomando la iniciativa para resolver conflictos
* tomando la iniciativa de servir a otros
* humildad
* la centralidad de la cruz

Veamos, (1) tomando la iniciativa para resolver conflictos.
El conflicto es parte normal de la vida. De modo que no suprimas los conflictos. Si puedes olvidarlos, hazlo. Pero si afectan tu actitud luego entonces debes tomar la iniciativa para resolverlos (Efesios 4:26-27). Habla con la persona e involucra a otros si es necesario (Mateo 18:16).

Arrepentimiento. El conflicto surge de los deseos que batallan en nuestro interior -de no obtener lo que queremos (Santiago 4:1). La mayoría de los conflictos implican faltas en ambas partes involucradas. Así que cuando estés en falta, ten arrepentimiento y pide perdón (y no digas solamente "ay, lo siento", esta frase no requiere respuesta y además deja el asunto sin resolver). Cuando otros estén en falta, no conviertas el asunto en algo todo tuyo sino algo entre ellos y Dios -en la manera como sus deseos les importan más que el mismo Dios.

Perdón. El sello de una verdadera comunidad evangélica no es tener una comunidad sin conflictos sino el de una comunidad que perdona (su mensaje es sobre Dios y Su gracia). Perdonar significa "esto me importa, pero te perdono". Esto es lo que Dios declaró en la cruz: tu pecado me importa mucho, pero te perdono. Perdonar es un acto de la voluntad que bien puede ser el inicio del proceso de sanidad.
timchester.co.uk

Meditación del 19 de Marzo

“Entonces mi alma se alegrará en Jehová; Se regocijará en su salvación” (Salmos 35:9)


¿Por qué el salmista dice en su salvación? ¿Acaso no es un don, o no es Su Persona? ¿No se estaría alegrando más en el don que en el Dador de los dones? La respuesta es que el salmista afirma que no sólo su alma se goza en el Señor, sino también en la forma de relación que hay entre Dios y él, que se expresa en puro amor, ya que se trata de la salvación.

Pablo lo dice con estas palabras: “Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8).


La salvación es la más excelente muestra del amor de Dios. Los dones temporales afectan más lo carnal del individuo, y menos al alma creyente. Tener sentido del amor de Dios con los dones no es malo, pero gozarse más en los dones que en la Persona de Cristo es desamor o pecado. De ahí la reprensión a los apóstoles.


En otro lugar el apóstol Pablo lo dice así : “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13). La petición tiene como objeto hacer abundar en esperanza, y la esperanza no es otra que estar con Cristo por siempre. No se necesitarán dones espirituales, ni dinero, ni honra, ni deleites temporales; tendremos todo lo que un alma inmortal necesita y nada más, la llenura del Espíritu de Dios, o vivir en la Presencia del Señor. Podemos inferir que el gozo cristiano es disfrutar de un claro sentido del amor de Dios en Cristo. Es agasajar nuestra imaginación con pensamientos de la vida eterna, o que Cristo es nuestro por siempre. Este gozo sólo Dios puede darlo, o que el gozo es un acto de amor. El marido manifiesta amor a la esposa, ella se goza y responde con amor.


Hay aquello como el gozo del honor, la persona se alegra en ser apreciado por sus semejantes. El gozo del dinero, o que al adquirir fortuna la persona se alegra. Hay además el gozo del placer, cuando alguno entra en un deleite, experimenta alegría. El gozo que refiere el salmista no es ninguno de estos, sino que pide el gozo de Dios, o de Cristo: “Mi alma se alegrará en Jehová”. Amén.

P.Oscar Arocha, www.ibgracia.org

jueves, 18 de marzo de 2010

Estadísticas sobre pornografía

En su próximo libro Captured by a Better Vision: living Porn-Free, Tim Chester describe cuánto se ha dispersado la epidemia de la pornografía. El libro intenta ofrecer esperanza y guía para personas adictas y para aquellos quienes deseen ayudar a erradicar este mal.

He aquí algunas estadísticas:
(1) Cada segundo, 28258 internautas están viendo pornografía.
(2) Cada segundo, se gasta alrededor de $3,075.64 euros en ello.
(3) La ganancia de la industria pornográfica es mayor que las ganancias combinadas -juntas- de Microsoft, Google, Amazon, eBay, Yahoo, Apple, Netfix y EarthLink.
(4) Existen 4.2 millones de páginas web pornográficas, alrededor del 12% de todas las páginas Web.
(5) Cada día se general 68 millones (25% del total) de búsquedas de términos porno.
(6) 42.7% de internautas miran pornografía.
(7) La edad promedio de la primera exposición a material de esta naturaleza son 11 años.
(8) 80% de personas entre 15 a 17 años de edad ha tenido múltiples exposiciones vía internet a material porno "pesado."
(9) El grupo entre 35 a 49 años de edad es el consumidor más grande vía internet.
(10) 47% de cristianos dicen que es un problema mayor en su casa.
(11) 17% de mujeres luchan contra esta adicción y 70% de mujeres mantienen secretas sus actividades vía internet.
(12) Estados Unidos produce el 89% de todas las páginas web (Alemania es la siguiente gran productora, con 4%).
timchester.co.uk

Meditación del 18 de Marzo

"Si Yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta para que devore la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo" (2 Crónicas 7:13)


Como si dijera: cuando veas que el castigo divino viene sobre ti, aprende que eso es por tu desobediencia.

Llama la atención sobre la naturaleza del castigo. Es un juicio que no podemos controlar, donde no vale el uso del poder, destreza, capacidad, o aún dinero en el caso de que se tengan posesiones, nada de eso podrá evitarlo, sin lugar a dudas que viene de Dios.

Téngase en cuenta que no se trata de un juicio personal sino colectivo, es sobre todo el pueblo. Es impuesto por Dios mismo, no hay mezcla de segundas causas.


Hay adversidades de las cuales podemos librarnos con nuestra propia destreza. Con un buen consejo nos salvamos del enemigo, pero ¿quién puede librarse de la sequía o de una epidemia? Ningún poder humano puede abrir o cerrar las nubes, ni supermercado alguno evitar una hambruna.

Si alguien nos persigue con el fin de hacer daño significa malicia, o que hay una segunda causa. Pero el castigo descrito en el verso ocurre por operación directa del poder de Dios sobre la naturaleza. Sólo Dios envía plagas y sequía.

Hay castigos donde podemos ver a un hombre o a un gobierno contra uno, pero en el verso vemos a Dios mismo cerrando la llave de agua sobre la tierra, o mandando plagas sobre los sembradíos o enviando epidemias. No decimos que otras adversidades no sean enviadas por Dios, sino que la naturaleza de los castigos en el pasaje son sin segunda causa.


Es como si hubiese dicho: "Si Yo enviare adversidades sobre ustedes que ninguna sabiduría o poder humano pueda evitar; si el pueblo se humillare y se convirtiera de corazón, entonces Yo oiré sus ruegos y los sanaré". Se trata de un combate espiritual entre Dios y el hombre.

El hombre enoja a Dios con su pecado, y Dios envía juicio. Si el hombre usa armas de humildad, Dios cede con favor y misericordia.

Aprendemos que juicios divinos son un excelente medio para ver nuestros propios pecados. Lo saludable es no quejarse del castigo (un corazón sabio no se queja); lo sabio es reflexionar, examinar cual ha sido nuestra conducta.

Recordemos que es una tragedia ser castigados sin gracia, pues está escrito: "Bienaventurado el hombre a quien tú, oh Jehová, disciplinas y lo instruyes sobre la base de tu ley" (Salmo 94:12). El castigo trae bendición si somos enseñados en la Ley del Señor. Amén.

P.Oscar Arocha, www.ibgracia.org

miércoles, 17 de marzo de 2010

Meditación del 17 de Marzo

"Si se humillare mi pueblo, sobre el cual ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos" (2 Crónicas 7:14).


Hay una terapia eficaz para librarnos de los juicios de Dios. Es como si dijera, cuando la providencia nos salga en contra y no haya manera de librarse, cuando todo camino parece cerrado, cuando las almas se angustian y las conciencias se atribulan con sus pecados, entonces recuerda que en Dios hay remedio: "Si se humillare mi pueblo… ".

Si los miembros de una Iglesia local están bajo juicio, entonces hay un deber que hacer: Humillación como recurso para una liberación rápida.

El Señor tiene especial aprecio incluso si el humillado es el "peor" miembro del pueblo, porque el Señor muy misericordioso es. Ejemplo: "Entonces vino la palabra de Jehová a Elías el tisbita, diciendo: ¿Has visto cómo se ha humillado Acab delante de mí? Por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días; en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa" (1Reyes 21:28-29). Acab había perseguido para matar a Elías profeta del Señor, sin embargo cuando se humilló fue atendido.


Aunque se levanten obstáculos en tu buen camino de fe, no por eso te faltará poder y ayuda del cielo para hacer el bien divino. El ejemplo clásico por excelencia es Jacob. Dios le dijo que regresara a su hogar paterno: “Levántate, sal de esta tierra y vuelve a la tierra de tu nacimiento” (
Génesis 31:13). No le faltaron adversidades pero al mismo tiempo no escaseó la ayuda de gracia.

El patriarca tan pronto sali fue perseguido por su suegro Labán (Génesis 31:23). Luego se levantó Esaú para destruirlo (Génesis 32:6). Su hija Dina fue violada (Génesis 34:2). Dos de sus hijos cometieron traición o impiedad con los hombres de Siquem (Génesis 34:25). Raquel se le murió en el camino (Génesis 35:19).


Todas estas adversidades fueron sobre Jacob, y bien pudo haberse preguntado: ¿Estoy Yo en el camino que Dios quiere para
mi? Sí, él estaba bajo la voluntad del Señor. Por tanto, cuando vengan las dificultades no te desalientes sino anímate a seguir haciendo la voluntad de Cristo, porque no te faltará la ayuda de gracia. Hazlo así, y más en estos tiempos malos, donde la fe será cada día más difícil.
¡Que Dios nos ayude! Amén.

P.Oscar Arocha, www.ibgracia.org

martes, 16 de marzo de 2010

Unos y Otros

Eres una gota en el océano. Eres una multitud. Otros fluyen a través y alrededor de ti, y tú fluyes en ellos y penetras en sus mundos. Otras gentes están en todas partes. Y tú eres como un vórtice que camina, habla, vive, con otras gentes. Llegaste aquí como resultado de otros. Tuviste madre y padre, que a su vez tuvieron padres y hermanos y tías abuelas y sobrinos, y ahora es probable que tengas cónyuge y quizás hijos o incluso nietos. Probablemente trabajas, y tu trabajo involucra a otros.

Luego están tus vecinos, los que viven al lado o enfrente o quizás al cruzar la calle. Y la calle misma: alguien la puso ahí, quizás seis u ocho trabajadores con cascos. Televisión, películas, computadoras, libros, música, arte y literatura, todo está lleno de gente. Y la comida que consumes: alguien plantó, cosechó, envió, compró, preparó, sirvió a otros. Tú no hiciste tu ropa. Otros produjeron los materiales, otros diseñaron, otros cosieron, enviaron, exhibieron, y otros publicaron, modelaron y vendieron. Eres una historia con muchos caracteres como para llevarlos todos.

Sin embargo, el cristianismo no ve esto como un problema. No sugiere modos de “lidiar con este triste estado de eventos”. La Escritura no hace advertencias solemnes acerca de sobrepoblación, el peligro de las grandes ciudades o los problemas inherentes a la mancha urbana. No se trata de meramente ‘manejar, soportar’ a otros, o de evitarlos o huir de ellos.

El cristianismo no es un plan de escape para la humanidad, una manera de salirse de la multitud. El Evangelio es fundamentalmente una manera de cómo pertenecer, de cómo volver a las masas, cómo empezar de nuevo a amar a otros. Cristo señaló esto como uno de los más grandes mandamientos (Lucas 10:27). Es el centro del llamado cristiano, nuestra misión. Hemos de ser gentes preocupadas por otras gentes. Se supone que les amemos, que disfrutemos y celebremos su compañía. Son el prójimo.

Pero la gente es dura. Las personas se complican con emociones y afectos, metas y sueños, debilidades y fracasos, fortalezas y sorpresas. Y siguen teniendo bebés. Todas esas otras personas traen sus propias historias, sus propias multitudes con ellos.

Montones de tus ancestros y amigos, palabras de múltiples vecinos identifican cada movimiento, palabra, pensamiento, acción tuya. Se reunieron al momento que fuiste concebido y te seguirán hasta el día que reposes en tu tumba. Y por supuesto, la promesa del evangelio es que no cesa en la muerte sino continúa y crece más en el Espíritu, en la comunión de los santos, en esa gran nube de testigos que sigue aumentando hasta que rompa en el magnificente manantial en la resurrección.

Todo pues es para puntualizar y subrayar la gran necesidad de sabiduría. La tentación es ver las multitudes e imaginar cómo enviarlas a su casa. Somos como tontos discípulos que ven el gentío ruidoso, ignorante, y creen que sabemos cómo manejarlos. Pero si somos fieles discípulos de Jesús, estamos llamados a ver las multitudes con compasión y buscar formas de amarles, bendecirles, incluso alimentarles. Por eso es que el escritor de Proverbios insiste en que ‘obtengamos sabiduría.’ La sabiduría es una capacidad. Si fuera un título habría que obtenerlo en la escuela vocacional.

En el centro de la misión se encuentra el llamado para amar a otros. Claramente es una tarea inmensa. Hay muchas personas en nuestras vidas, muchas haciendo historia, y por un sinnúmero de razones son complicadas, difíciles y todo un reto para amarlas. Necesitamos sabiduría para amar a otras personas. Necesitamos saber cómo pensar acerca de otras personas, cómo amarlas, cómo servirles, y por dónde empezar. Por supuesto, el más grande mandamiento incluye amar a nuestro vecino más importante, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. La Trinidad son tres Personas. Dios toma en sí mismo, en Su propia existencia, la noción de otros.

Y por ello es que el principio de la sabiduría es el temor a Dios. El principio de aprender a vivir sabiamente con otras personas es el temor y amor hacia el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, las tres personas principales de toda existencia. Son las tres primeras personas con las que cada ser humano debe lidiar. Aprender a amar y temer estas Otras Personas, la Trinidad, es el principio de la sabiduría. Es el principio de aprender el arte de amar a otras personas.

La idea de otras personas surge desde el mismo principio cuando Dios creó al hombre. Dios dijo que no era bueno que el hombre estuviese solo (Génesis 2:18). Aún cuando el contexto es sobre matrimonio, el principio es que dos son mejores que uno (Eclesiastés 4:9-12). El matrimonio no es una simple declaración sexual, es una declaración social.

Si todas las cosas son iguales, es mejor estar con la gente que sin ella. Es mejor estar con gente y no sólo con árboles y animales. Estas otras gentes son colaboradoras. Es verdad que ciertos individuos alcanzan grandes cosas, pero dentro de toda su gloria hay también padres, maestros, familiares, colegas, jefes, amigos, enemigos, instructores, cónyuges, hijos, y por supuesto muchos otros más entrelazados en el subtexto de lo que alguien hace. Cada individuo y sus logros están llenos de pies de páginas. Pero estas notas son incompletas; todos somos plagiarios. Y es más glorioso así. Dos son mejores que uno; un cordón de tres no se rompe fácilmente. Otras personas son buenas. El hecho de que tu historia incluya a otros en toda su gloriosa complicación ocurre por diseño. Dios creó al mundo insistiendo en que no era bueno estar solo; los ermitaños están malditos.

Así que está decidido: otras personas son buenas. No solamente por el hecho de que otros sean regalos de Dios para ti (Efesios 4:11-13). Pablo dice que Cristo ascendió al cielo y dió regalos a los hombres, no fueron poderes especiales, Cristo otorgó personas. Los apóstoles y profetas son personas, y Jesús los dió a Su iglesia. Las personas que Dios da a Su iglesia son para su bien, para edificarla en casa de bondad y santidad. Es verdad que Pablo también habla de “dones” derramados en la iglesia, pero incluso entonces el primer regalo es la persona del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es la Persona-regalo del Padre y del Hijo. El Hijo ascendió al Padre, y enviaron al Espíritu para llenar la iglesia, para cubrir al mundo con sus alas y reunir gentes, enviando otras personas a ministrar donde sea necesario, equipando para servir a otros.

La Persona del Espíritu fue enviada para que unos sean hechos útiles a otros, de tal manera que se edifique casa espiritual, una morada de Dios (Efesios 2:22). Recuerda que el Espíritu tiene que ver con sabiduría, y ella con la construcción: gerencia de construcción.

Así que aquí estamos, rodeados por un mar de caras, una conmoción de voces: tu cónyuge, tus hijos, tus vecinos, pastores, amigos, y todo el resto del mundo con quienes nos encontramos e interactuamos. Y son regalos de Dios para nosotros.

Por tanto son tus otros. Te pertenecen como oportunidades, como posibilidades, como recursos, como minas llenas de riqueza para ti. De modo que incluso antes de comenzar a pensar en relaciones, hemos de empezar con agradecimiento.

Nuestra respuesta a otros necesita ser gratitud. Porque Dios ha prometido que les utilizará para nuestro bien. Las otras personas son regalos. Estos otros en toda su gloriosa complejidad, insuficiencia, dificultad, son regalos, buenos regalos. No es bueno estar solo.

Pero aparece siempre la tentación de seguir el flujo de la cultura que rechaza cómo es Dios en la miríada de personas que El coloca alrededor nuestro. No actúes, hables o pienses como si fuera mejor estar solo, libre de esas otras gentes. Quizás debieras empezar agradeciendo a Dios por el tráfico de la mañana, todas esas personas en fila delante de ti. Pero no solamente es que todas esas personas se te han dado a ti, sino que tú también has sido dado a ellos. Perteneces a una familia, una asamblea, una multitud de otras personas innumerables. Perteneces en diversos grados a esas personas. Somos regalos mediante la obra del Espíritu, y esto significa que hemos ser de gracia unos con otros. No eres de tu propiedad. Eres una gota en el océano y una multitud (1 Corintios 6:19; 12:13b). Después de todo servimos al Señor de señores.

En Exodo, se derramó espíritu de sabiduría sobre Eliab y Bezalel, no para sentarse a escribir gruesos volúmenes de filosofía, sino para armar concreto, calcular números, trabajar maquinaria. El espíritu se derramó en ellos y les dio habilidades para construir la casa de Dios; la sabiduría es gerencia de construcción.

Toby Sumpter. Credenda Agenda. http://www.credenda.org/

Invictus

Invencible. Nunca derrotado. Esto es lo que significa saber que en Cristo somos más que vencedores (Romanos 8:37).

¿Te sientes así cuando oras?
¿Cuando luchas, te angustias, sufres?

Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 8:38-39).

lunes, 15 de marzo de 2010

Negativos y Positivos

La negatividad es asunto de perspectiva. Una persona negativa puede hacer que cualquier situación, no importa si es grandiosa, parezca como el fin del mundo. Una persona positiva puede hacer que cualquier situación, no importa cuán mala, parezca mejor.

Uno no requiere de un título para ser líder. Analice la siguiente ilustración sobre la actitud positiva de una persona responsable de su vida incluso en circunstancias que escapan a su control.

Unos padres felices tuvieron un par de gemelos. A medida que los niños crecían, los padres advirtieron que si bien eran gemelos, había una diferencia dramática en la forma como cada uno enfocaba la vida. Uno de ellos era completamente negativo, su perspectiva era consistente, siempre sombría y huraña. Sin importar lo que pasara el muchacho mantenía una actitud negativa. Era capaz de encontrar una nube hasta en el día más soleado.
El otro hijo irradiaba brillo y observaba las cosas positivamente. Sin importar lo que pasara, podía encontrar un halo de luz coronando la nube más oscura.

Ls padres comenzaron a preocuparse, tal parecía que ambos niños tenían problema. De modo que una navidad decidieron realizar un fuerte experimento para intentar cambiar la disposición de cada uno de sus hijos.
Para el hijo de actitud negativa compraron los regalos más extravagantes: un juego de trenes, una bicicleta nueva, juegos de mesa y otra diversiones.
Para el hijo de actitud positiva trajeron una pila de paja de alimento para caballo.

La mañana de navidad, condujeron ambos hijos a la habitación de los regalos. El hijo de actitud negativa comenzó a quejarse: "la bicicleta se va a ensuciar y rayar el primer día que la use, y los otros juguetes se romperán o se gastarán."
Su segundo hijo, viendo la pila de paja, impactó a sus padres cuando éstos vieron el brillo de sus ojos:
- ¿Por qué estás tan contento? le preguntaron.
El niño replicó: "oh, porque toda esta paja me hace pensar que hay un caballo allá afuera!"

¿El punto? Que cuando algo malo sucede, el reto es buscar el caballo. Por supuesto no con el entusiasmo de la simpleza, sino con el optimismo informado del líder.
Y, claro, esto es bíblico: 1 Tesalonicenses 5:16-18 dice regocijaos en el Señor siempre, orad sin cesar, dar gracias en toda circunstancia, porque esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús para ustedes.


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Matt Pearman, http://www.whatsbestnext.com/2010/02/dont-be-negative-you-can-always-find-the-positive/

domingo, 14 de marzo de 2010

Algunas preguntas

1. ¿Qué quisieras cambiar?
2. ¿Por qué te gustaría cambiar?
3. ¿Cómo vas a cambiar?
4. ¿Cuándo o en cuáles momentos luchas, te angustias?
5. ¿Hacia cuáles verdades necesitas enfocarte?
6. ¿De cuáles deseos necesitas alejarte?
7. ¿Qué te detiene para cambiar?
8. ¿Cuáles estrategias podrán reforzar tu fe y arrepentimiento?
9. ¿Cómo pueden apoyarse unos a otros en el cambio?
10. ¿Estás listo para una vida completa de cambios diarios, continuos?

You can change: God’s transforming power for our sinful behavior and negative emotions. Tim Chester.

sábado, 13 de marzo de 2010

Entre esposos

Es más importante ser el cónyuge correcto que encontrar al cónyuge correcto.

Gente agradecida

Gracia, gratificación y gratitud son palabras que provienen de la misma raíz lingüística, no importa si el idioma es español, inglés, griego o latín.

El buen regalo, el placer profundo, la gratitud de corazón, son elementos que se hallan conectados experimentalmente, en la experiencia, así como en la lengua. Alimenta la fuente de tu agradecimiento.

Cuán difícil nos resulta ser agradecidos ante los duros eventos que nos rodean o que están dentro de nosotros.

Meditación del 13 de Marzo

“Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David” (Lucas 2:4).


Linaje del Mesías. El lugar prueba su descendencia, pues si habría de suceder a David en su trono, también debía nacer en la ciudad de su nacimiento. Y fue Belén señalada para este honor: “Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel” (Miqueas 5:2). Belén significa casa de pan, el pan que bajó del cielo para dar de comer al mundo el manjar de vida y paz, la comida que lleva el hombre a felicidad eterna.


La jornada de José y Maria fue de unos cuatro días pues eso tomaba llegar desde Galilea a Belén. Unos 120 km. de distancia, en aquel tiempo era normal que una persona caminase unos 30 km. por día, un largo trecho para una mujer encinta y más difícil con un embarazo de nueve meses.

José y Maria fueron sumisos y obedientes a las autoridades pues tuvieron una justa excusa para no hacer el viaje, ella estaba en los días previos a su alumbramiento, sin embargo hicieron el largo viaje. Fueron de obediencia ejemplar, las dificultades no le detuvieron.


Después de mucho caminar llegaron a Belén, a cuatro días de camino. Era una mujer fuerte. He visto mujeres en su séptimo y octavo mes que casi no pueden caminar, se sofocan con facilidad, pero he aquí Maria caminando por varios días para cumplir con el edicto del emperador. Fueron una pareja de fortaleza física y espiritual, de fe y temerosos del Señor.

Jesús desde el vientre o antes de nacer dio muestras de obediencia.

Sus padres fueron ejemplos de obediencia.

Ahora bien, su final fue peor que su jornada. No hubo descanso en el camino ni lugar en la posada: “No había lugar para ellos en el mesón” (v.7). Su entrada a este mundo, adonde vino para salvar, siempre fue con problemas y sufrimientos. Hacer el bien a hombres pecadores siempre tiene un alto costo.


Hermano: No hay razón alguna para amargarte si eres rechazado por el mundo. No dudo que el impulso para sentirse amargado ocurra en ti pero si consideras debidamente el ejemplo de Jesús, de seguro que el desagrado sería eliminado o por lo menos disminuido.

La razón es obvia: todo es de Jesús, pero nada aquí es tuyo. Y si el dueño, puro y perfecto, actuó con humildad, lo más lógico es que tú también.

Todo lo que tienes y usas aquí es prestado, un día te lo van a pedir. Así que, no te pongas en el lugar que no te corresponde, y vivirás más en paz, pues el favor de Cristo está con los humildes: “Lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios… Si á mí me han perseguido, también á vosotros perseguirán” (1Corintios 1:27; Juan 15:20).

Dios no busca gente que lo haga brillar, sino individuos a quienes la práctica del Evangelio los haga brillar como buenos y obedientes. Amén.

P.Oscar Arocha, www.ibgracia.org

viernes, 12 de marzo de 2010